escrito

  • 30.01.2012
  • 06:03
  • Txarli Prieto

EL DRAMA ESTALLARÁ 0

ene30

La situación económica ya es dramática. Un dramatismo que irá en aumento en los próximos meses. Más de 5 millones de parados. Aumento imparable de las personas afectadas por la pobreza. Cae el consumo de las materias energéticas porque se ha frenado la actividad en muchos sectores. Un tercio del sector servicios, que en algunos casos llega a los dos tercios, no se tiene en pie. Lonjas vacías. Comercios que se cierran. Establecimientos hosteleros semi desiertos. Se multiplican los carteles “se vende”. Bajan los salarios de muchos trabajadores, otros trabajan y no cobran. Miles de trabajadores de la aviación arrastrados a la quiebra. Trabajadores a los que se les cambian las condiciones de trabajo con la contraprestación de “o lo tomas o lo dejas”. Autónomos desesperados. Aumento de la competencia desleal y de la economía sumergida. Se tiran precios aun siendo conscientes de las deudas que se contraerán y del daño a terceros. Actividades exentas de impuestos. Coches sin licencia de taxi que actúan como tal. Vendedores de productos robados a las puertas de los comercios buscando clientes a mitad de precio. Turnos en los contenedores para extraer lo que se pueda. La inversión pública frenada. Los servicios públicos recortados. Viviendas nuevas sin comprador. Desahucios.

Todo lo anterior ha dejado de ser anecdótico o marginal en cantidad para situarse en un volumen desgarrador. Y todo apunta a peor.

El Gobierno del PP va a contribuir a ello porque lo tiene claro. Su mayoría absoluta le anima a reducir lo público, a sustituir público por privado y sobre todo a cumplir con las exigencias de los poderosos de las finanzas. Tan decidido está que no solo gobierna en esa dirección sino que además no duda en penalizar cualquier comportamiento, que desde la sensibilidad social, se le escape a su control.

Las movilizaciones de estos días en Cataluña y Valencia y las que les van a seguir en otros lugares solo con el inicio de un estallido en la calle que está cantado de antemano.

Y mientras tanto los socialistas dónde estamos. En nuestros asuntos internos. En quién es el Secretario General, cómo se elige. Cuál es el modelo de partido. Entre cuántas causas y cuántas personas se distribuyen los malos resultados electorales. Si esto va de jóvenes o de mayores, etc, etc.

Efectivamente esto también hay que hacer. Pero hay que hacerlo sin restar ideas, esfuerzos, propuestas, a otra respuesta social a la crisis.

Si queremos que el socialismo sea útil a quienes están sufriendo las consecuencias de la crisis y si queremos que la derecha frene su decisión de satisfacer sobre todo a los que más tienen, hay que decir y hacer más cosas de las dichas y hechas hasta hoy.

Hay que pensar en convocar unitariamente con todos los sectores progresistas del País una gran movilización que diga basta ya al paulatino empobrecimiento por el objetivo único de controlar el déficit. Basta ya de dedicar tantos recursos a pagar deuda y tan pocos a generar actividad económica y empleo.

Basta ya de sentirnos culpables por haber errado en el análisis y gestión de determinados episodios de la crisis. Basta ya de sentirnos culpables por haber aceptado imposiciones conservadoras en la creencia de que darían resultado en la remontada de la economía.

Basta ya de pensar que culpando al PP de lo mal que lo está haciendo es suficiente para postularnos como alternativa.

Basta ya de estar atenazados por las encuestas que le dan músculo electoral al PP porque en este País los que sufren poco o nada la crisis están muy interesados en que no haya que ejercer más solidaridad y en que la crisis no se pague a escote, y este sector genera apoyo a sus medidas.

Basta ya de mostrarnos temerosos de defender la izquierda por el miedo a molestar al centro. Basta ya de no compartir espacio y proyectos con los sindicatos de los trabajadores, con los autónomos, con las asociaciones progresistas, con cualquier persona que por encima de su estatus quiera poner su conciencia y compromiso al servicio de una economía mejor distribuida, más solidaria con los más vulnerables y garantía de servicios públicos defensores de las políticas de igualdad.

Hay que movilizar. Hay que protestar. Hay que hacerlo en la calle y en las instituciones. Hay que hacerlo en España y en Europa. Hay que movilizar y protestar y hay que gestionar después esos resultados. Y esto o lo hace la izquierda o no se hará. O se hace organizadamente o no resultará.

El socialismo tiene hoy más sentido que nunca y más trabajo que nunca. El socialismo que no hay que reinventar porque está en nuestros principios y en nuestras adaptaciones a la modernidad.

El socialismo está inventado. Ahora toca defenderlo para que su utilidad sea sentida, reconocida, requerida. Ahora que no hay oportunidades de empleo. Ahora que hay una vuelta atrás en derechos y en libertades. Ahora, más socialismo que nunca. Del clásico, sí. Del bueno.

Share

subscribete vía RSS

No hay comentarios para este post.

Por favor, realice los comentarios que desee

*campos obligatorios

Please leave these two fields as-is: