Archivo Marzo 2012

GALLARDÓN, ESA MADRE 0

mar30

No parece que en España existan problemas para tener hijos. Disponemos de lo necesario. Hay mujeres, hay hombres, hay asistencia sanitaria, hay educación, hay lo necesario para asegurar el derecho a tener hijos. Quizás donde estamos más escasos y donde amenaza más escasez es en cómo disponer de la libertad para que el derecho esté formulado en términos progresistas. Dicho de otra forma, que las mujeres tengan la libertad plena para decidir sobre la maternidad, algo que se consigue mediante la asistencia sanitaria para tener hijos o para interrumpir un embarazo y mediante la protección jurídica para que la decisión de la interrupción en plazos y condiciones de seguridad no sea penalizada. Y en este debate, en esta pretensión, en esta asignatura pendiente estábamos, cuando ha asomado el instinto maternal del Sr. Gallardón, que investido de Ministro de Justicia nos amenaza con ponernos a todas y a todos a parir.

Fue un Gobierno socialista liderado por Felipe González quien quiso legislar para reconocer a las mujeres el derecho a decidir sobre su cuerpo. Aparentemente eran tiempos con menos cultura y experiencia democrática y sin embargo este País supo estar a la altura de las circunstancias y avanzó una regulación incompleta a la vez que valiente para si no acabar sí reducir considerablemente el riesgo a abortar en clínicas desde la clandestinidad, el riesgo a dañar la salud de las mujeres por dejarse llevar en ocasiones desde la desesperación a prácticas fraudulentas y lesivas de su salud, o el riesgo a hipotecar la vida de mujeres que no aceptando o no estando preparadas para la maternidad se habían quedado embarazadas.

Fue una regulación acompañada por un notable avance en la educación sexual y en el acceso a los métodos anticonceptivos, que posteriormente y con otro Gobierno socialista liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, supo profundizar y ensanchar.

En aquel tiempo anterior a la ley y también después por aquello del “por si acaso”, siempre había un grupo de mujeres que en esto tenían ventaja. Ellas o ellos disponían de los recursos para pagar buenas clínicas aquí o en el extranjero y para pagar la discreción.

Pues bien, el Sr. Gallardón, con la inestimable colaboración de la Ministra Ana Mato en tareas de limitar y prohibir anticonceptivos y en la de hacer retroceder en la buena educación sexual, nos quiere devolver al pasado, quiere que los postulados históricos de la derecha más retrógrada y en demasiadas ocasiones de doble moral, porque sí hacen lo que prohíben a los demás, vuelvan a regir el derecho de la mujer a su maternidad.

Un asunto más que nos recuerda con toda crudeza la importancia que tiene que el voto de los progresistas, de la izquierda, cuando hay elecciones se movilice y se proteja a si mismo, porque la derecha nunca lo hará por ti y sí contra ti.

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SÍ A LA HUELGA GENERAL 0

mar28

Convocar una Huelga General, es una decisión difícil. Hacer una Huelga General, es una decisión costosa. Querer conseguir los objetivos por los que se convoca y celebra una Huelga General, es una decisión arriesgada.

La convocatoria, celebración y gestión de una Huelga General es más complicada de lo que algunos quieren hacer ver. Los sindicatos convocantes saben que con una Huelga General, por muchas razones que se tengan para convocarla, se someten a un gran desgaste. Trasladar a los centros de trabajo en primer lugar y por extensión a toda la sociedad, la oportunidad y la necesidad de una Huelga General, es una delicada tarea.

Miles y miles de sindicalistas tienen que dar la cara y persuadir a los trabajadores para que secunden la Huelga. En los centros de trabajo, como ocurre en el conjunto de la sociedad, también existe pluralidad de ideas, y en muchas ocasiones conseguir el apoyo de la mayoría y la aceptación de la minoría para hacer la Huelga, conlleva un determinado nivel de erosión en las relaciones personales. Gestionar una Huelga, llevar la movilización a un escenario de resultados tangibles es un arriesgado compromiso. Fallar en la convocatoria, en la celebración, en la gestión de la Huelga, desgasta y compromete a futuro.

A todo lo anterior hay que añadir, los efectos negativos que la crisis acumula en muchos trabajadores, inseguridad laboral, necesidad del sueldo de todos los días para hacer frente a los gastos, espacios de miedo a represalias. Y también hay que añadir la dificultad de hacer variar su política a un Gobierno en el principio de la legislatura y con mayoría absoluta.

Con todos estos condicionantes, a nadie se le escapa, que para convocar una Huelga General, no sólo hay una profunda y dilatada reflexión sobre su idoneidad, también hay, también deben existir razones muy poderosas, de fuerza mayor, que así lo aconseje.

Y en esas estamos. La Huelga General convocada para mañana está cargada de razones. El Gobierno del Partido Popular en nombre del empleo quiere reventar el sistema de relaciones laborales existente. Lo hace por la puerta de atrás y lo hace sin importarle los costes sociales. En algunos momentos lo ha hecho hasta con frivolidad.

Una Reforma Laboral que afecta a todos los trabajadores y que se tenía pensada desde antes de las elecciones generales de 2011, se ocultó deliberadamente y de ella nada se dijo en su programa electoral.

Muchos ciudadanos y ciudadanas votaron a un Partido Popular que ofrecía confianza para mejorar la economía, que decía saber salir de la crisis y que prometía crear empleo mientras bajaba los impuestos. Quienes le dieron el voto y todos y cada uno de los ciudadanos y ciudadanas del País, hemos visto cómo todo lo dicho daba la vuelta y cómo con la Reforma Laboral llegaba el aumento del desempleo, la recesión y los recortes sobre los recortes y éstos a pesar de haber subido los impuestos para obtener mayores ingresos.

Sabían de lo que hablaban Rajoy y su Gobierno cuando en una Cumbre Europea decían que la Reforma les costaría una huelga general y más de 600.000 despidos.

A esto nos enfrentamos. A esto y a un rosario de medidas que anulan la negociación de los convenios, que imponen las condiciones de trabajo unilateralmente, que eternizan la eventualidad, que hacen que el contrato de trabajo quede a conciencia del contratador y en la indefensión al contratado.

En este País costó mucho poner en pie el Estatuto de los Trabajadores, la Ley Orgánica de Libertad Sindical, los Convenios Colectivos, los Sistemas de Protección para defender derechos y dignidad en el trabajo.

Todo está en juego. El Gobierno del PP quiere introducir la insolidaridad, la división, la falta de confianza entre los trabajadores y entre trabajadores y sindicatos. No le resultará difícil si consigue mantener un sistema en el que en cada empresa se pueda establecer una categoría profesional y de condiciones de trabajo para cada uno de los trabajadores.

Esta forma de dinamitar las condiciones de organización colectiva de la sociedad, de fomentar el individualismo. Esta forma de transferir poder ejecutivo al empleador y retirárselo al empleado. Esta forma de romper la organización de la sociedad, de los trabajadores con sus sindicatos para defender sus legítimos intereses y aspiraciones, debe ser desactivada.

La Huelga General de mañana no será una solución automática, pero si sale bien, sí será un punto de apoyo muy importante  para exigir al Gobierno de España la negociación y el consenso para reformar las relaciones laborales.

El Gobierno basa su legitimación para la Reforma en los 10,5 millones de votos. Los trabajadores y sus sindicatos deben contraponer a esta cifra de autoridad, más millones de huelguistas.

El Gobierno del PP, antes de dar a conocer su Reforma sabiendo de su brutalidad justificaba la Huelga. Los trabajadores y los sindicatos habiendo constatado la brutalidad de la Reforma, tienen razones sobradas para la Huelga a pesar del esfuerzo, el sacrificio y la tensión que su celebración arrastra. Me consta que han querido evitarla. Muchas han sido las llamadas que han hecho al encuentro y el acuerdo, tantas como rechazos y portazos ha dado el Gobierno.

Los sindicatos tienen razones para ir a la Huelga, la izquierda política para estar con ellos, y yo también me sumo.

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PROPUESTA PARA LA CONVIVENCIA DEL LAHENDAKARI 0

mar12

El Lehendakari, el jueves 8 de marzo, desde la sede del Parlamento Vasco, ofreció a la sociedad vasca, su visión, sus propuestas, su hoja de ruta para caminar avanzando por lo que tituló “Propuesta para un nuevo tiempo. Memoria y Convivencia democrática”.

El Lehendakari con esta iniciativa asumía un compromiso público para progresar en el estrenado escenario de libertad, tras la victoria de la democracia sobre el terror, tras el forzado anuncio por la resistencia democrática del fin de la acción de ETA.

El Lehendakari acudía al Parlamento para solemnizar la importancia de hacer partícipe de su iniciativa abierta a todas las fuerzas políticas democráticas allí presentes y a través de ellas al conjunto de la sociedad. El Lehendakari sabedor y defensor del valor de la unidad democrática antes para luchar contra ETA y ahora para asentar la convivencia, no quiso ganar por la mano a nadie, y con sus ideas y propuestas se sometió al control, valoración y crítica de todos los partidos políticos en un ejercicio de nobleza y coraje político.

El Lehendakari cumplió ampliamente con su objetivo y me consta que se llevó un  buen sabor de boca del debate parlamentario. Cumplió su objetivo, al situar en la actividad política institucional esta tarea política; al avanzar en un relato democrático bastante compartido sobre valores éticos y democráticos de tolerancia, libertad, pluralidad, memoria y justicia; al dejar sobre la mesa iniciativas a ejecutar por él mismo, como el nombramiento de un Comisionado, como el impulso del Instituto de la Memoria y la Convivencia, como la creación de un Organismo Público dedicado a tareas de Memoria y Convivencia; al dejar sobre la mesa una propuesta de creación de una Ponencia Especial para la Convivencia a materializar por los Grupos parlamentarios.

Ciertamente todo no se resolvió el jueves y ciertamente hubo discrepancias que aconsejaron que la Constitución de la Ponencia, posible de hacer en el día, se aplazara a una fecha próxima. Esta circunstancia, parece haber tomado una relevancia especial  y hay quien quiere situarla en la responsabilidad del Lehendakari, seguramente esto sucede por la falta de atención al detalle de lo que sí dijo y propuso el Lehendakari, que textualmente fue lo siguiente: “Por ello quiero proponer al Parlamento que por los cauces oportunos, constituya una Ponencia Especial para la Convivencia, dado que la capacidad de propuesta y constitución de una Ponencia corresponde, en exclusiva, a los Grupos Parlamentarios”. Por cierto, nadie se opuso a la creación de la Ponencia, Ponencia que sólo se constituirá con los Grupos Parlamentarios. Ponencia que tomará soberanamente sus decisiones y en la que sus miembros serán los únicos responsables del contenido de su trabajo, lo cual evidencia que no deben existir prejuicios o prevenciones, condiciones o limitaciones a priori, pues como siempre ocurre, nadie estará obligado a aceptar o a asumir nada que contravenga sus intereses y sus objetivos.

Por lo tanto, a cada cual lo suyo, la Ponencia Parlamentaria no depende del Lehendakari, sí depende de la decisión de 30 votos del PNV, 25 del PSE, 13 del PP, 4 de Aralar, 1 de EA, 1 de Ezker Anitza y 1 de UPyD. Y serán los Grupos Parlamentarios los que deberán hacer “la cocina”, asumir sus riesgos y tomar la decisión.

A nadie se le escapa que hablar del fin de ETA, establecer las exigencias democráticas de este final de ETA, ir resolviendo problemas que la acción terrorista ha dejado en la democracia, establecer medidas y cautelas para que la doctrina de quienes apoyaron y jalearon la violencia no tenga presencia en el futuro de nuestra sociedad, situar la dignidad y la memoria de las víctimas en el lugar que corresponde, en definitiva que prevalezcan los valores democráticos sobre cualquier otro tipo de lectura o revisión de lo sucedido resulta una tarea delicada.

Tarea delicada que necesita del máximo consenso, porque la convivencia de los vascos para el futuro, después de tanto dolor y sufrimiento, de tanta barbarie y enfrentamiento, no puede ser resultado de mayorías, como lo puede ser cualquier asunto en el que no estén en juego los valores y principios democráticos, el respeto a los derechos humanos.

Claro que en este caso las prisas no son buenas consejeras, tampoco las exageraciones, ni las rivalidades, ni las exigencias infranqueables de cada partido, ni la exposición pública permanente de las tareas pendientes.

Hablar del terror de ETA, de sus consecuencias, responder a los daños causados, colocar a cada cual según su responsabilidad y partiendo de ahí, establecer con solidez la estructura de una convivencia de calidad y duradera, es un trabajo arduo.

Abordar cómo se termina con un tiempo negro y cómo se consigue que quienes asesinaron y sus víctimas, que quienes atacaron sus libertades y sus víctimas, que quienes promovieron el miedo y sus víctimas, convivan en un mismo espacio público, social, requiere de mucho tacto, generosidad y responsabilidad, no sólo por parte de las fuerzas políticas, también por otros poderes y sectores de la sociedad.

La sociedad vasca necesita que la política acierte en cómo respetar sentimientos y a la vez proponer e introducir criterios y procedimientos de una cultura de convivencia donde todos podamos tener cabida, algo que nunca ocurrió desde el inicio de la democracia y que ahora debemos hacer que ocurra.

El Lehendakari, el jueves 8 de marzo, consciente de la complejidad de una tarea que para resolverla bien necesita de amplios consensos propuso la creación de la Ponencia. Ponencia que no me cabe duda se creará en próximas fechas porque sus tareas son inaplazables e imprescindibles. Ponencia que acertará si antepone el resultado a la publicidad.

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LAS SOMBRAS DE LAS ELECCIONES RUSAS 0

mar5

Vladimir Putin sin esperar el recuento de los votos, cuando llevaba escrutado el 18% de los votos ya se erigió en vencedor por mayoría absoluta lo que equivale a no necesitar de una segunda vuelta.

A su alrededor denuncias por miles, planteando el Fraude como recurso para engordar y garantizarse el resultado. Incluso expresiones más contundentes como la de la emisora Eco de Moscú equiparando las elecciones con un golpe de Estado. No se quedó atrás el expresidente Mijail Gorbachov, poniendo en duda el resultado y reclamando una Reforma de la Ley Electoral para garantizar a futuro resultados limpios.

Mientras todo esto ocurre, con toda seguridad la mayoría de los responsables de la Comunicación Internacional darán por resuelta la elección de Putin y cuestionarán más bien levemente las irregularidades o supuestos fraudes.

Pero ni de lejos las sombras de preocupación sobre las elecciones rusas y sus consecuencias se centran en este aspecto electoral, que siendo muy importante, lo es sobre todo para la población rusa y es a ellos a quienes les corresponde poner los remedios.

La sombra que preocupa, indigna y nos acerca a la locura es la promesa electoral principal con la que este hombre ha llegado a ser el más valorado y requerido en las encuestas previas a las elecciones y posteriormente en las urnas, por la población rusa.

La sombra que asusta y que nos lleva a un mundo de locos es que la promesa estrella con la que ha ganado las elecciones, ha sido la de su Plan de Rearme para los 10 próximos años.

Un Plan que destina 583.000 millones de euros a la compra de 400 misiles, 28 submarinos, 50 navíos, 600 aviones, 1.000 helicópteros y 2.300 tanques. Y todo según sondeos de opinión previos a las elecciones porque la mayoría de la población rusa dice estar alarmada ante un posible ataque de Occidente. Sensación que se alimenta desde el poder al señalar que Rusia no puede depender exclusivamente de métodos diplomáticos o económicos para resolver los conflictos.

Pero aquí no acaban las locuras, al tiempo que Rusia celebra sus elecciones, China ha anunciado el aumento para el presente año en gastos militares del 11,2%, 80.646 millones de euros. El año anterior también aumentó el 12,7%. Sin embargo, según los Chinos esto es poco ya que representa el 1,3% del PIB, frente al 4,8% que se gasta en Estados Unidos.

Así está una buena parte del mundo en el que vivimos y en el que millones de ciudadanos y ciudadanas cada día tienen que librar una batalla desigual con la Crisis Económica, ya convertida y con estos, entre otros datos, en la CRISIS del SISTEMA.

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