escrito

  • 07.05.2012
  • 05:18
  • Txarli Prieto

FRANCIA NOS ENSEÑA UN NUEVO CAMINO 0

may7

El triunfo electoral de los socialistas franceses con el apoyo de otros sectores de la izquierda y bajo el liderazgo de François Hollande, ofrece a Europa la oportunidad de abordar las consecuencias de la crisis económica con un perfil social, diferente al impuesto hasta la fecha por Merkel y Sarkozy. La derecha política y económica autora de la globalización sin reglas, de la burbuja financiera e inmobiliaria, de la creación y sostén de las agencias de calificación promotoras de lucrativos engaños y miedos, del recorte y desmantelamiento del sistema de bienestar, y de la sustitución de gobiernos democráticos por gobiernos tecnocráticos, no se va a quedar quieta. La derecha ha perdido un gobierno pero no cederá su control sobre el poder económico y esto es justamente lo que hay que disputar. Y esta no es tarea sólo de franceses, esta es tarea de toda la izquierda europea. Una izquierda en muchos casos temerosa, que arriesga poco, que hace más cálculos sobre el estar que sobre el ser, y que abusa del predicamento en detrimento de la alternativa.

La derecha ya está moviendo ficha. Hace unos días Merkel hablaba de acompañar la reducción del déficit con el crecimiento, quería ocupar, suavizar y desnaturalizar el discurso de los socialistas y a la vez poner huevos en todas las cestas. Hoy siete de mayo, los especuladores, los mercados, también se han dejado ver, quieren asustar a la cabeza visible de la necesaria alternativa europea, quieren alimentar el miedo, y como se puede ver no han perdido ni un minuto.

La izquierda no lo tenemos fácil, pero si sacamos la cabeza siempre lo tendremos mejor que con la derecha. Hasta ahora ha existido miedo y resignación. Hemos criticado a la derecha y poco más. Desde la izquierda se ha tenido excesiva precaución y se ha estado expectante. Algunos pensaron que los conservadores alemanes y los ricos prestamistas terminarían aflojando la mano y que rentaba más no incomodarles. La realidad ha hablado y nos ha dicho que cada año de crisis sería peor que el anterior. Y también nos ha dicho que su duración dependería de nuestro aguante, del aguante de los que la sufrimos. Por si alguien no se ha dado cuenta la derecha es insaciable. Y claro que no han decidido parar. Si algo o alguien se resiste tratarán de sortearlo.

Hay una nueva oportunidad para la izquierda, pero sobre todo hay una nueva oportunidad para quienes peor lo están pasando. La izquierda no puede quedarse en el amago. Hay que cuestionar con valentía la política del déficit y el recorte. Globalmente tenemos menos recursos, pero la clave social de ellos es cómo se reparten. Sabemos de la fuerza de quienes prestan el dinero, también del daño colectivo que hacen esa minoría de forzudos.

Tenemos dos opciones, una, ya ensayada, dejar hacer y así estamos. La otra, plantarnos y apostar por modificar algunas reglas de la economía. Queremos y necesitamos el dinero que nos prestan y lo queremos más barato y a más plazo. Quienes han pasado de desahucios de viviendas a desahucios de países, deben ver el stop. Francia y su mayoría de izquierda ha creado la atmósfera para la oportunidad, las elecciones locales en Italia y Alemania apuntan maneras, ahora toda la izquierda europea deberemos empujar.

Share

subscribete vía RSS

No hay comentarios para este post.

Por favor, realice los comentarios que desee

*campos obligatorios

Please leave these two fields as-is: