escrito

  • 28.05.2013
  • 08:43
  • Txarli Prieto

AUDITORÍAS CAPRICHOSAS 1

may28

Cuando se presenta una iniciativa en el Parlamento para facilitar su tramitación se le pone un título. El título de la que nos ocupa es “en relación con las auditorias del Gobierno Vasco”.

Si la hubiera tenido que titular yo, hubiese señalado, “que al Gobierno Vasco le sobra una auditoría y a la ciudadanía le faltan 20.000 euros”. Para explicar esta última denominación, veamos lo acontecido en el recorrido y los razonamientos de esta auditoría.

El 1 de enero de 2012 el señor Egibar acusó al Gobierno Vasco de guardar facturas en el cajón con el objetivo de maquillar el déficit que no era capaz de controlar. Incluso aseveró que se había dado una orden para que esto se hiciera así.

El 19 de enero del mismo año el Diputado de Hacienda de Vizcaya, señor Iruarrizaga, emplazó al lehendakari Patxi López a explicar sus cuentas públicas, su situación de déficit y su endeudamiento.

El 3 de febrero el señor Urkullu manifestó que la situación del ejecutivo era de emergencia y advertía del riesgo de quiebra inminente. Señaló también que tras las cuentas del entonces Gobierno Vasco se escondía un cuadro de déficit desbocado y de falta de recursos y añadió que se había llegado al límite de deuda posible. El señor Urkullu también dijo que había recibido una llamada desesperada del Gobierno para pedir ayuda por sus arcas vacías.

También es cierto, que el señor Egibar, el 4 de febrero precisó que Euskadi en absoluto estaba en quiebra, pero esto tampoco lo tomó en consideración el señor Urkullu.

Pocos días después el señor Urkullu, insistía en su particular percepción de quiebra, y añadía que la política del señor López era la de ‘pan para hoy y hambre para mañana’ refiriéndose a la política de más deuda y más impuestos. Justamente la que hoy preconiza y ejecuta el actual lehendakari reclamando la flexibilización del déficit, endeudándose, y queriendo hablar de fiscalidad, pero como quiso decir Camilo José Cela aunque le salió otra cosa, ‘no es lo mismo estar fastidiado que fastidiando’.

Días después el señor Ortuzar acusó de falta de transparencia al Ejecutivo y pidió que se dijera la verdad. En esas mismas fechas el Consejero de economía y hacienda, Carlos Aguirre, explicó que la liquidación del ejercicio del 2011 incorporaba todos los gastos, que no había facturas en el cajón, que el saldo de las cuentas a 31 diciembre 2011 era de 648 millones de euros, a 31 de enero de 2012 de 627 y que sumando la tesorería de las empresas y sociedades públicas se superaban los 1.100 millones de liquidez, todo eso en un escenario de recaudación efectuado por las diputaciones de 11.480 millones, frente a los 12.500 presupuestados, es decir con 1.020 millones menos de tesorería. También explicó que en esos días teníamos autorizada una primera emisión de deuda de 440 millones, que el endeudamiento de Euskadi era el más bajo de las administraciones españolas, o que los gastos financieros de la deuda representaban poco más del dos por ciento del presupuesto.

Como se podrá comprobar todo daba igual, el objetivo del PNV no era disponer de datos, y mucho menos de modificar su estrategia alarmista.

El señor Urkullu estaba lanzado, y el perfil de mesura que hoy pretende visualizar, entonces, hace sólo unos meses, no le resultaba conveniente, le costase al País lo que le costase.

El PNV no podía permitir que la realidad, que la verdad, que la información, le desviara de su afán por dañar al Gobierno aunque sobre todo dañara al País, a su imagen, su marca, a las expectativas y necesidades financieras de Euskadi, o a las relaciones económicas y comerciales del País Vasco con el exterior.

Así, en junio, el Diputado General de Vizcaya, volvía a la carga, insistía en la misma cantinela y pedía la convocatoria de elecciones.

A continuación el intrépido Ortuzar, en julio, decía que el Gobierno no explicaba en qué se gastaba el dinero, afirmaba que estaba en números rojos y que el PNV daría la vuelta a la situación al día siguiente de ganar las elecciones porque Euskadi no estaba para perder más tiempo. Lo que ha pasado posteriormente lo conocemos, el señor Ortuzar ha hecho como el capitán araña, él se fue, se llevó las soluciones que tenía para el día después de ocupar el Gobierno, y dejó a su Gobierno, solo, perdido y a fecha de hoy sin reacción, y sin debate presupuestario, y convocando asambleas de parlamentarios y afines fuera del Parlamento, para evitar al Parlamento, y quizás para que pueda acudir el señor Ortuzar, que a falta de atalaya institucional, alguna peana necesita.

Y con él seguimos porque el señor Ortuzar en el mes de agosto insistía en que no se contaba con el agujero económico de las cuentas vascas, y que las facturas en vez de pagarse a 90 días se pagaban a 200.

Como se puede apreciar, durante muchos meses el PNV con sus distintos portavoces estuvo tratando de crear un caldo de cultivo para la confusión y la sospecha, sobre las cuentas y los procederes del Gobierno, y así llegamos al día 3 de septiembre donde el candidato a lehendakari Urkullu, considerando que ya había calentado suficientemente el ambiente, le tocaba anunciar algo más, y así fue como nos anunció que instaba a someter a las cuentas del Gobierno a una auditoria externa, independiente, para reforzar el ejercicio de sinceridad de los órganos internos del Gobierno autónomo.

El 18 de octubre, tres días antes de las elecciones autonómicas, Urkullu sube el tono y la solemnidad y le dice al lehendakari López que no se irá de rositas, que tendrá que responder del agujero de 1.044 millones, que ha dejado la caja vacía, rota y destrozada, y que pedirá una auditoría independiente desde el primer día que acceda al Gobierno.

La verdad es que esto que dijo luego no sucedió así, Urkullu esperó algunas semanas antes de pedir la auditoría, mientras tanto se nos enviaron desde el PNV algunos recados, para que nos portáramos bien y así no habría que mirar a nuestro pasado más reciente, pudiéndose evitar la auditoría.

Los socialistas no debimos entender y atender bien los recados, porque finalmente la auditoria se encargó. Aunque por poner a todos en su sitio, el lehendakari tampoco entendió el recado que nosotros le enviamos, y es que si tenía mucho empeño incluso capricho con la auditoría, se la pagara de su bolsillo, porque era innecesaria.

En el mes de marzo el Gobierno da a conocer la auditoría, auditoría que cuesta a los contribuyentes 20.000 euros y que concluye que tras recibir la información que la propia administración le facilita, porque estaba preparada y era pública, los datos de la auditoría coinciden con los datos ofrecidos en diversos momentos por el Gobierno Vasco.

Para este resultado es de lamentar que ni al señor Urkullu ni a su Gobierno le sirviera de nada, que se encontraran una caja con tesorería, una notable capacidad de endeudamiento, las cuentas al día, o el déficit controlado. Tampoco le sirvió disponer de los medios de la administración para comprobar datos, y desde luego que no le sirvieron los funcionarios que curiosamente, sí sirvieron a los auditores para hacer su auditoría. Tampoco le sirvió el Tribunal Vasco de Cuentas, al que le habíamos emplazado, ya que es un organismo público capacitado para este tipo de funciones, con larga experiencia en la fiscalización institucional, y financiado con el dinero de los contribuyentes.

Pero el señor Urkullu estaba empecinado en la auditoria externa. Y la hizo, para nada, salvo para malgastar 20.000 euros, pero la hizo.

Y así hemos llegado hasta aquí. Y porque así hemos llegado hasta aquí, los socialistas queremos poner remedio a esta manera de improvisar, inventar situaciones falsas, para acabar malgastando dinero público.

Este gasto de 20.000 euros ha sido totalmente innecesario e injustificado, porque se ha pronunciado sobre lo que estaba a la vista de todos y sobre lo que era fácilmente comprobable por los funcionarios.

Este gasto de 20.000 euros es un buen exponente de lo que no hay que hacer en la administración pública mediante la decisión política, fomentar duplicidades y gastar recursos contra el interés público.

Para evitarlo en el futuro los socialistas estamos proponiendo, frente a PNV y PP que se oponen, que el Parlamento resuelva, que si hay que hacer auditorías se hagan con servicios propios de la administración y con el Tribunal Vasco de Cuentas y también estamos proponiendo, que si fuera necesario acudir a servicios externos se valore y decida en el Parlamento.

Por último y porque es de justicia, quiero recordar, que durante el Gobierno Socialista liderado por el lehendakari, Patxi López, ya en octubre de 2009 se aprobó la marca Irekia para actuar como Gobierno abierto en lo que a transparencia y participación se refiere. Que en diciembre de 2009, se ordenó el inicio del proyecto de apertura de los datos públicos, cumpliendo con una ley de 2007 y con una directiva europea de 2003, para la reutilización de la información del sector público en favor del desarrollo económico.

Que en septiembre de 2010 se presentó el perfil del contratante, que lo demandaba una ley del 2007, para que en una plataforma pública se conocieran las convocatorias de licitaciones y sus resultados y la información relevante que en relación a los contratos, se hicieran desde los poderes públicos.

Que en noviembre de 2012 el gobierno vasco fue reconocido por la organización transparencia internacional como el más transparente de los gobiernos de comunidades autónomas, llegando a obtener 100 puntos de 100 en las relaciones con los ciudadanos, la sociedad, el área económica financiera, la contratación de servicios, obras y suministros.

Que en febrero de 2013, open data fue elegido en el Congreso Nacional de Interoperabilidad y Seguridad como el mejor portal público de España en transparencia de datos, recibiendo el premio Proyecto Referente en Transparencia en Administración Central, Autonómica o Local. Es obvio que todo es mejorable es más cierto que a fecha de hoy nadie lo ha logrado.

Y también por esto creemos que estamos cargados de razón para que a partir de aquí estas cosas se puedan hacer como planteamos en nuestra proposición no de ley, en el Parlamento Vasco.

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No hay comentarios para este post.

  1. Fidel Maza dice:

    Nada buevo bajo el Sol.Quiees ya habitamos en España dedeque nacimos sabemos que este es un natural proceder -en cuanto a nuestra derecha……Y el P.N.V. también la pertenece,(por la gracia de Dios…)

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