Archivo Noviembre 2014

UPyD IMPIDE LA MAYORÍA PARLAMENTARIA PARA AYUDAR A QUIENES SUFREN POBREZA ENERGÉTICA 0

nov27

UPyD con su abstención ha impedido hoy en el Parlamento Vasco que prosperase una iniciativa política a favor de quienes están sufriendo las consecuencias de la pobreza económica a la que están sometidos y con ella a la pobreza energética.

La propuesta, iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista, pretendía que el Parlamento reclamara la puesta en marcha de medidas económicas de choque para enfrentarse a esta cruda y fría realidad. La transacción realizada con EH BILDU llevaba al empate en la Cámara y solo UPyD, resolvía dicho empate.

PNV y PP, responsables directos de esta pobreza, aunque con distinto nivel de responsabilidad, ya se sabía que se decantarían por no hacer nada. Por esta razón UPyD desequilibraba la votación a favor de PNV y PP o de quienes sufren pobreza energética.

UPyD una vez más por anteponer su orgullo como partido de no votar con EH BILDU, ha dejado abandonada a su suerte a las personas que necesitan recursos públicos para enfrentarse a la pobreza energética. Por cierto, un orgullo que se lo salta cuando le conviene, pero no cuando más le necesita la parte de la ciudadanía que peor lo está pasando.

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TREVIÑO CAMINA O REVIENTA 0

nov20

El rechazo de la mayoría de las Cortes Generales a la tramitación de la proposición de Ley del Parlamento Vasco para resolver la segregación del Condado de la provincia de Burgos y la incorporación al Territorio Histórico de Álava, sustentado en el voto contrario de PP y PSOE, coloca en un lugar muy difícil el tratamiento de este problema que  todo el mundo reconoce, pero que no encuentra solución.

Quiero reproducir la intervención que realicé en nombre de los Socialistas Vascos, en el Congreso de los Diputados, porque a partir de esos argumentos se entenderá mejor el título de este artículo y también algunas conclusiones.

“Presidente, Señorías, el Grupo Parlamentario Socialistas Vascos formamos parte de la mayoría política del Parlamento vasco donde se ha impulsado esta propuesta de iniciativa legislativa, una iniciativa que no ha contado con votos en contra, que ha tenido los votos favorables del Partido Nacionalista Vasco, de Bildu y del Partido Socialista de Euskadi —más del 85% de la Cámara—, y la abstención del Partido Popular y de UPyD. Se trata de una iniciativa aprobada en una sesión parlamentaria en la que el portavoz del Partido Popular, que hoy nos acompaña aquí, afirmó lo siguiente: Queremos que Treviño sea Álava. Treviño es Álava esencialmente y esa es la posición que asumimos y que queremos que se materialice. No entendemos la actitud cerrada de Castilla y León. Saben que Treviño será Álava antes o después. Fin de la cita —como gusta decir aquí.

Señorías, con estos antecedentes traemos hoy esta iniciativa a petición de los dos ayuntamientos que conforman el enclave del Condado de Treviño. Sabemos que éste es un asunto político delicado, mucho más delicado que difícil, y porque sabemos que es un problema político delicado estamos aquí, en una Cámara que trata los problemas delicados y que tiene en su mano resolverlos. También sabemos que este es un lugar adecuado para tratar este asunto; la mejor demostración de ello es que esta iniciativa ha sido admitida a trámite. Los socialistas vascos al traer esta iniciativa aquí lo hacemos convencidos de su viabilidad, por las dosis de lógica y de razón de la propuesta en su objetivo de formar parte de Álava y de la Comunidad Autónoma vasca, lo cual ya ocurre de hecho, aunque con dificultades y triquiñuelas en muchos casos, pero que no ocurre por derecho; lógica y razón que se fundamenta en que la proximidad, la necesidad y la realidad de hacer la vida ciudadana día a día en Álava debiera llevar a convertir en legal lo que ya es casi normal. Lo hacemos también por reconocimiento a un procedimiento, el de esta iniciativa, que es impecable, porque por encima del objetivo que persigue, que obviamente está abierto a la discusión, es un objetivo que utiliza la política, las instituciones, las disposiciones legales, la vía del diálogo abierto y sereno, el encuentro entre diferentes y con diferencias, y la búsqueda del acuerdo; por eso merece ser reseñado y considerado. Señorías, en el contexto político territorial que vive hoy España, que una aspiración política territorial venga de la mano de nacionalistas y socialistas, sin oposición de conservadores, que venga sin dramatismos, sin victimismos, sin exageraciones, sin pretender disfrazar una opción en un derecho, sin acompañamiento de rupturas, y que se defienda atendiendo a las normas y procedimientos constitucionales, no solo tiene valor en sí mismo, también lo tiene como estímulo y espejo del buen hacer para quien nos observa.

Señorías, no voy a hablar de la historia de Treviño, tampoco de las pretensiones de sus ciudadanos y ciudadanas o de los deseos de sus representantes institucionales. Tampoco apelaré a su legitimidad para defender su pretensión de formar parte de Álava y de la Comunidad Autónoma vasca, porque historia, pretensión, deseos y legitimidad hay en Treviño, hay en Álava, en Euskadi, y también en Burgos y en Castilla y León. Mi planteamiento va a ser muy pragmático, muy pegado a mi condición de parlamentario vasco y a la condición parlamentaria de ustedes y de la Cámara que nos acoge. Señorías, ¿qué hacemos cuando tenemos un problema político territorial, institucional, de organización de nuestra Administración? ¿Qué hacemos cuando tenemos a una mayoría de la ciudadanía afectada por una situación de atención de servicios públicos, políticas sociales y de oportunidades, que se queja porque se siente insegura cuando tiene que ser atendida ante cualquiera de las múltiples emergencias que se le pueden presentar, y que además propone soluciones a consideración? ¿Qué hacemos y qué le decimos? ¿Le cerramos la puerta? ¿Nos declaramos incompetentes? ¿Le decimos que este no es un lugar para tratar este problema? ¿Nos enrocamos en lo ya establecido? ¿Alimentamos su frustración? ¿Lo derivamos todo al sostenimiento del problema y al enquistamiento entre dos comunidades autónomas? ¿Le decimos que esto debe tratarse en el Senado, recuperando la ponencia de enclaves que hace veinte años ya se posicionó al respecto, y apostó por que se resolviera desde Castilla y León y desde Euskadi, respetando la voluntad de los treviñeses? ¿O como dice el tratado de la mala práctica política: cuando a un problema no le queremos aplicar una solución, creamos otra, y así se busca la distracción?

Señorías, la solución hoy no pasa por multiplicar los problemas y por esconderse tras las casi dos docenas de enclaves que hay en España. En Euskadi ningún partido político duda de la voluntad de los treviñeses y de la realidad en la que se desenvuelven —me consta que aquí ocurre algo parecido—. Si es así, ¿con qué lógica y razón les decimos a los treviñeses, una vez más, que la vía es Castilla y León y Euskadi, cuando esta vía está cerrada hace años? ¿No será mejor que nos demos todos y todas la oportunidad de abrir un cauce de tratamiento a este problema? Los socialistas vascos somos conscientes de la naturaleza de este problema, de las dificultades políticas que entraña. Sabemos que estamos ante un problema con delicada solución, sabemos que hace falta tiempo y tacto para su tratamiento. Por eso hoy nos proponemos que en vez de un sí o de un no al contenido de la iniciativa, se apueste por abrir un procedimiento; un procedimiento que en fondo y en forma dejamos en sus manos.

Señorías, la proposición de ley orgánica impulsada por el Parlamento vasco tiene su contenido, como no puede ser de otra forma. Si no hubiera tenido contenido no hubiera sido admitida a trámite, ya que nada habría que resolver. Ese contenido concreto no por deseado tiene la voluntad de modificar forzadamente lo dispuesto en los estatutos de autonomía del País Vasco, o de Castilla y León, en cuanto a los respectivos límites territoriales. La propuesta tiene el valor de propuesta y ustedes si la admiten a trámite tendrán la oportunidad de modificarla en lo que consideren oportuno, de trabajar con los tiempos, de atender desde el respeto a su soberanía a una lógica y razonada reubicación administrativa de un enclave muy singular.

Señorías, las vías de la comunicación y solución entre territorios y comunidades autónomas afectadas se ha intentado, pero ha fracasado en innumerables ocasiones. Dejar este asunto en vía muerta o en la desesperación no debiera formar parte de ninguna posición y decisión política. Por eso les solicito el voto favorable, y les pido el apoyo a esta iniciativa del Parlamento Vasco.

Muchas gracias.”

Realizada la defensa de la proposición, los distintos Grupos Parlamentarios, procedieron a fijar su posición sobre su admisión a trámite. De ellas quiero destacar dos fragmentos de los portavoces del PP y del PSOE.

El señor García-Tizón López, portavoz del PP, señalo lo siguiente ¨pienso que como español tengo que respetar el Estatuto de Castilla y León, como ustedes tienen que respetar el Estatuto Vasco¨.

El señor Tudanca Fernández, portavoz del PSOE, señalo lo siguiente ¨abramos una vía al dialogo, establezcamos un procedimiento, porque estamos en tiempo de la política para poder resolver este problema¨.

No repetiré en esta opinión argumentos reflejados en el texto de mi intervención, pero si quiero afirmar cuatro cosas:

La primera, que es imposible en una Cámara Legislativa alterar el ordenamiento jurídico y político, antes de tener un texto elaborado, que haya superado su tramitación, que haya sido aprobado, publicado, llevado a los Tribunales y sentenciado en tal sentido. Además es incomprensible que una propuesta de toma en consideración, que ha sido aprobada por el órgano de Gobierno de las Cortes, su Mesa, y por su Junta de Portavoces, y que además ha debido contar con un informe de legalidad, en el debate político se quiera rechazar apelando a su inconstitucionalidad.

La segunda, que apelar al diálogo y al procedimiento entre las dos Comunidades para resolver este asunto, está muy bien, y pudiera formar parte de un principio de solución si no se hubiera intentado durante todos los años de la democracia, y si no hubiera tenido por parte de la Junta de Castilla y León, el reiterado rechazo.

La tercera, es que me preocupa la falta de atrevimiento del PSOE para denunciar el permanente rechazo al dialogo de la Junta de Castilla y León, con las Instituciones Alavesas y Vascas, y para emplazarle a que deje de dar la espalda a las reclamaciones y problemas que sobre su calidad de vida, plantean los ciudadanos y ciudadanas del Condado de Treviño.

La cuarta, que ya se ha intentado resolver este contencioso por la vía política, con la ponencia de Enclaves del Senado; por la vía de la relación entre Instituciones siempre rechazada por Castilla y León; por la vía legislativa llevando una proposición de Ley del Parlamento Vasco al Congreso de los Diputados; incluso por la vía de la confianza instando a que desde su soberanía nacional, resolvieran este asunto en fondo, forma y plazo, como considerasen oportuno, pero que aceptaran su tratamiento como procedimiento imprescindible para llegar a alguna solución.´

Ninguna vía ha prosperado, hoy Treviño está más invitada a reventar que a caminar. Con Treviño la política está fallando y fracasando. Los Socialistas Vascos solo contemplamos caminar y lo vamos a volver a intentar.

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QUIÉN QUIERE CREDITO 0

nov18

(Artículo publicado en Dato Económico, noviembre 2014)


Hace unos pocos días Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, aparentaba querer cambiar el rumbo de austeridad máxima de su política bancaria, y ponía a disposición de la banca europea, 400.000 millones de euros al 0,15%, para destinarlos a facilitar créditos a la pequeña y mediana empresa y a las familias.

Esta fue la primera sorpresa. La segunda fue que la subasta del dinero se cerró con un 20% de peticiones sobre el volumen del dinero ofertado.

En la banca española el comportamiento fue parecido y tampoco se acudió a retirar el dinero que nos ofertaban.

Al calor de esta situación pregunté en una entidad financiera de las que más recursos gestiona por la razón o razones de estos datos, la respuesta fue “ya no se piden créditos”, “no hay expectativas de negocio”.

Pensé que me podía haber ahorrado la pregunta. O quizás que la podía haber ampliado hasta el infinito.

La eurozona sigue estancada económicamente. Alemania no quiere hacer de locomotora. Francia se propone ejecutar brutales recortes. Italia está estancada. España sigue siendo líder de desempleo y además anuncia para 2015, menos recursos para desempleados y más pérdida de poder adquisitivo para pensionistas y jubilados, gracias a la subida de pensiones impuesta por el PP, siempre por debajo de la inflación.

La deuda pública del País supera el 100% del Producto Interior Bruto. Se cuentan por cientos de miles los trabajadores autónomos que han desaparecido. Por decenas de miles las empresas que han cerrado. Globalmente las inversiones públicas de las administraciones han caído a mínimos. El déficit público sigue siendo un instrumento de penalización a quienes menos tienen, en vez de una forma razonable de controlar deuda.

La tasa de morosidad de los bancos ha aumentado. Las estafas a miles de ciudadanos y ciudadanas, con escasos ahorros, siguen sin resolverse. Los salarios se han reducido. La precariedad se ha apoderado del nuevo empleo.

Con este panorama quién va a pedir un crédito. Con este panorama a quién se le va a conceder un crédito. Seguramente sólo se concederá a quien presenta todas y una más de las garantías de devolución, en cuyo caso también es dudoso que se pida, teniendo en cuenta el diferencial entre el tipo de interés y los márgenes de beneficio en los que se encuentra hoy la actividad económica.

En diciembre habrá otra subasta pública del Banco Central Europeo, veremos quién acude y cuánta de ella se toma. De momento es muy visible y sonoro el silencio del Gobierno de España. Hasta el inicio del verano, y desde finales de 2013, la recuperación estaba garantizada y además sucedería a un ritmo vertiginoso. Ahora, y a la vista de los resultados, no nos hablan de eso, han fracasado en su propaganda, y quizás por ello, a modo de fuga a ninguna parte Rajoy haya anunciado la rebaja de impuestos para unos pocos, medida con la que el Estado recaudará 4.000 millones menos.

España puede solicitar entre las dos subastas hasta 38.500 millones, ha solicitado por debajo del 40% de esa cantidad. Estaremos atentos a que lo destinan, los nueve bancos españoles.

Con estas políticas, con estos datos y con estos impulsos a nadie debe extrañar que no se pidan créditos.

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