escrito

  • 12.12.2014
  • 02:44
  • Txarli Prieto

DEBATE PRESUPUESTOS PAÍS VASCO 0

dic12

Posición del Grupo Socialista en el debate Parlamentario respecto a las enmiendas de totalidad presentadas:

El proyecto de presupuestos que hoy se tramita tiene dos sensibles rectificaciones  condicionadas por el Partido Socialista.

Antes de desgranarlas lo primero que queremos compartir con la ciudadanía vasca, es que en el año 2015, al igual que ha sucedido en 2014, dispondrá de presupuestos públicos y así vera cómo su contribución fiscal es devuelta a través de políticas públicas.

Acordar políticas que favorezcan la existencia de un presupuesto, con un gobierno y un partido ideológica y programáticamente muy diferente al nuestro, no resulta fácil.

Cualquiera que haya seguido nuestra actividad parlamentaria sabe que somos críticos con el gobierno en sus ingresos. Lo somos por su negativa a fijar objetivos en la lucha contra el fraude fiscal, en este caso con la inestimable colaboración de EH Bildu. Como quedó demostrado, este Parlamento tiene grandes poetas en la lucha contra el fraude y pocos compromisarios. Somos críticos  en la cuantía del objetivo de déficit, y en las moderadas previsiones de recaudación para 2015.

En el anteproyecto de gastos la primera intención presupuestaria del gabinete Urkullu, fue la de  invertir menos en empleo, en promoción económica, en innovación, en internacionalización de nuestras empresas, en protección social, en conciliación.

Insuficiente era el dinero dedicado a sostener las prestaciones y a modernizar los servicios públicos, especialmente la educación y la sanidad, así como la cooperación.

Con estas intenciones, anteproyecto y proyecto necesitaban severas rectificaciones, si querían contar con los Socialistas. Una rectificación ya se dio, la otra se materializará en la tramitación en Comisión.

Que Euskadi tenga presupuestos o que no los tenga, significa mucho más que el éxito o el fracaso de un Gobierno. Significa sobre todo que la ciudadanía pueda verse acompañada en sus necesidades, de servicios y estímulos, o que quede abandonada a su suerte.

En esta legislatura ya hay un precedente. 2013 fue un año sin presupuestos, porque el gobierno negó el dialogo y quiso imponer recortes.

Entonces ofrecimos, no sólo oposición, también disposición, queríamos acordar y sumar, queríamos mejorar, lo que no nos gustaba.

Lo lográbamos a partir del verano de 2013, tras conseguir una clara rectificación política del Lehendakari, Urkullu.

El Partido Socialista en esta cámara somos un partido de oposición, a las políticas antisociales y a las  políticas de exageración. Pero no somos oposición a los ciudadanos y ciudadanas, sólo por el gusto de ver cómo se retuerce un gobierno que no es de nuestro color. Nuestra política es productiva y se mide con resultados y garantía de eficacia.

Les diré más, ojala el partido que sustenta a este Gobierno, el PNV, y quien en la legislatura anterior le brindaba el apoyo para que no hubiera reforma fiscal, el PP, no hubieran tenido esa actitud obstruccionista absurda, con el Gobierno del Lehendakari Patxi López, que después han tenido que corregir, porque hoy tendríamos menos deuda, más políticas públicas ejecutadas, más necesidades cubiertas, y una posición colectiva ante la crisis menos grave.

Señorías, las razones por las que los socialistas no compartimos la devolución del Presupuesto están a la vista:

La primera porque, gracias a nuestra tenacidad con una nueva fiscalidad que ya aporta más ingresos, 423 millones, una parte de esa mayor recaudación estimada en 150 millones de euros, debía verse reflejada en el proyecto de presupuestos para implementar políticas públicas, para corregir en parte sus escasas inversiones sociales y su tímida promoción económica.

Empleo, promoción económica, sanidad, educación, políticas sociales, solidaridad y cooperación debían ser las destinatarias de esos 150 millones, condición previa para la negociación, que así se ha cumplido.

La segunda porque, con nuestra negociación posterior y con otros 35 millones más, hemos mejorado, entre otras, las siguientes políticas públicas:

-hoy hay más dinero para las AES que en el año anterior y que en el proyecto de presupuestos;

-hemos incluido por primera vez una partida para tratar la pobreza energética;

-hay más dinero para la conciliación;

-ejercemos solidaridad efectiva con el banco de alimentos, con cruz roja, con teléfono de la esperanza, con espacios diferentes de atención y solidaridad con las personas más necesitadas;

-invertimos en empleo en el sector de la construcción, en los planes locales de empleo, o en la investigación el desarrollo y la innovación;

-con las aportaciones socialistas hay más recursos en educación, más en la universidad del país vasco, en la UNED, en fomentar la contratación universitaria de personal no doctor y la investigación apoyando a Ikerbasque, más dinero para intensificar el trilingüismo, para desarrollar infraestructuras de distintos centros educativos;

-hemos renovado y ampliado nuestro compromiso con la sanidad pública y de calidad, aportando más recursos en actuaciones en el Hospital Universitario de Álava y en Biocruces, o en el módulo psicosocial de Cruces, o en el contrato programa de Osakidetza para garantizar el material sanitario de consumo;

-hemos destinado recursos para las líneas 4 y 5 de Bilbao;

-para diversas asociaciones culturales y sociales;

-para la actividad comercial, para la actividad deportiva;

-para que no se reabra la Central Nuclear de Santa María de Garoña;

-para reactivar el aeropuerto de Foronda;

-para promocionar la plataforma logística de Álava, Arasur;

-hemos incluido una partida para elaborar un estudio del fraude fiscal en Euskadi y para que se pueda luchar mejor contra esa lacra.

La tercera porque nos sentimos en el mismo barco y en la misma suerte que la mayoría de la ciudadanía vasca, en un barco que navega mal y con una suerte que es adversa, y en estas circunstancias los socialistas sí estamos y sí se nos puede encontrar, para corregir el anteproyecto y el proyecto de presupuestos, para navegar mejor y para mejorar la suerte colectiva.

Los Socialistas seguimos manteniendo una postura crítica y vigilante, con el proyecto de presupuestos y con la actitud del Gobierno, a la vez que una postura constructiva y con alternativas, útil y solidaria con la ciudadanía y con el tiempo que nos toca vivir.

El señor Urkullu y todo su Gobierno saben que nuestro compromiso está limitado a lo acordado y saben que su Gobierno es responsable de que todo esto llegue a buen puerto. En el presupuesto anterior nos encontramos con retrasos, vacilaciones y a veces escaso interés en ejecutar, esperamos  que este año tal como se han comprometido, sean más tempranos y diligentes con el acuerdo alcanzado.

Los socialistas no nacimos para ser predicadores y para balancearnos en la estética. Nada hay más fácil que hacer un discurso y que confeccionar una lista de sueños y de reivindicaciones. Sobre todo es fácil si sabes que nadie te va a pedir cuentas por ello, que nadie te va a exigir que lo apliques. Ya lo dijo Machado, ¨todo necio confunde valor y precio¨.

Lo difícil es sumar entre diferentes y defender a los más débiles. Apuntalar el progreso y evitar los recortes. Impedir el retroceso y dar pasos de avance. Actuar sin cálculo electoral y con alto compromiso con quienes representamos. Servir donde no estamos para servirnos.

Esta es la contribución socialista a quienes representamos y al conjunto de la ciudadanía vasca.

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