Archivo Febrero 2015

NUEVO RECHAZO A LA REAPERTURA DE GAROÑA 0

feb19

El Parlamento Vasco, por 74 votos a favor y uno en contra, ha rechazado la reapertura de la Central Nuclear de Santa María de Garoña.

A los Grupos políticos PNV, EH BILDU y PSE, se ha sumado PP, lo que da una idea de hasta dónde llega el hartazgo de la política nuclear del Gobierno Rajoy. Ni el PP soporta ya el empecinamiento, la soberbia y chulería del Ministro Soria.

Garoña es la prueba del interés del Gobierno de España por confrontar con todos, hasta con los suyos.

Garoña lleva meses y meses sin funcionar y nada se ha resentido. No hay problemas de abastecimiento. No hay intranquilidad en la ciudadanía. No hay reclamación social para su reapertura.

Garoña no se necesita y no se desea.

Ni quienes la han estado explotando la deseaban porque ya no disponían de la rentabilidad óptima.

Nuclenor, la empresa explotadora, decidió abandonar la actividad en 2013 porque no le salían las cuentas. La fiscalidad que había aprobado el Gobierno Rajoy para las nucleares le reducía considerablemente el beneficio y a ello se añadía el coste de la seguridad exigido por la Unión Europea tras el suceso de Fukushima.

Desde entonces han ocurrido tres cosas, que el Gobierno ha presionado a Nuclenor para que solicitara la reanudación de la actividad nuclear; que Nuclenor ha tenido ventajas fiscales a la carta del Gobierno Rajoy; que se ha forzado al Consejo de Seguridad Nuclear para que se reduzcan las exigencias en seguridad.

Por estas razones, hoy, el Parlamento Vasco, ha acordado impugnar las iniciativas que se dirijan a la reapertura. Ha acordado instar al Gobierno Vasco a lo mismo. Ha acordado solicitar el amparo de la Comisión Europea para que no se pueda jugar con la seguridad de la ciudadanía. Ha acordado instar al Gobierno Vasco a la creación de un comité científico que vele por la seguridad y el respeto medioambiental.

Share

FRAUDE FISCAL EN EUROPA 0

feb19

El Parlamento Vasco hoy ha acordado por amplia mayoría, rechazar y condenar cualquier práctica de elusión o fraude fiscal que se haya producido en la Unión Europea; apoyar la investigación para determinar responsabilidades; exigir una política fiscal comunitaria justa, redistributiva y progresiva; eliminar los paraísos fiscales; impedir las formas de tributar que se asemejen al fraude; la implantación de un impuesto sobre sociedades común.

Este acuerdo y la contribución de los Socialistas para que este acuerdo se aprobara, parte de la necesidad de hacer un frente común, a una lacra internacional común, la del fraude y la insolidaridad fiscal, que por los datos ya disponibles tiene una dimensión descomunal.

Quien hoy preside la Unión Europea, el señor Juncker, por cierto sin el apoyo de los eurodiputados del PSOE, es el máximo responsable del fraude producido durante una década en el País donde fue Presidente, Luxemburgo, donde están implicadas 384 empresas de 24 países, y donde la cantidad asociada al fraude puede llegar a los 10 billones de euros.

El Parlamento Vasco ha hecho este pronunciamiento por competencia, por incumbencia y por conciencia.

El País Vasco tiene competencias fiscales que deben ser armonizadas con las de la Unión Europea. Las empresas vascas no pueden competir en plano de igualdad con las que no pagan impuestos. Que los autores del fraude hicieran apología de la austeridad, los recortes, los copagos y los repagos, cuando desviaban recursos públicos de toda la ciudadanía a unos pocos poderosos protegidos por el privilegio, no deja de necesitar de un rechazo por conciencia.

Europa no puede permitirse la indecencia de tener en su presidencia a un gobernante que ha facilitado que millones de personas hayan perdido su empleo, que los servicios públicos hayan sufrido recortes, que los dineros de los impuestos se hayan derivado a los abusivos intereses de la deuda, que las políticas sociales hayan sido insuficientes.

Juncker no tiene credibilidad, está bajo sospecha; no goza de confianza, la ha dilapidado; no resulta decente como exige el cargo público; ha utilizado la política para servirse y no para servir.

Que Juncker esté al frente de la Unión Europea sólo produce temor por lo que puede significar de escudo y tapadera, para que no se investigue y se depuren las oportunas responsabilidades.

El pronunciamiento del Parlamento Vasco, también ha puesto de manifiesto, la necesidad de una política fiscal similar en Europa. El tesón que hemos tenido los Socialistas para disponer de una fiscalidad que en su contenido superase diferencias y rivalidades territoriales, nos está dando la razón.

En 2013 conseguimos que el Parlamento Vasco apostara por una fiscalidad común para los tres Territorios históricos, hoy este acuerdo parlamentario apuntala y abunda en esa dirección.

Share

EL PRECIO DE LA GASOLINA 0

feb12

Hoy, el Parlamento Vasco, en sesión plenaria ha aprobado por unanimidad, una iniciativa Socialista para intervenir e influir en rebajar el precio de la gasolina que paga el consumidor. En este sentido se ha instado a intervenir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia; a la Autoridad Vasca de la Competencia y al Instituto Vasco de Consumo.

La intervención de defensa de la iniciativa que he realizado en representación del Grupo Parlamentario es la siguiente:

La gasolina no es un producto más de consumo. Es un producto singular por su incidencia en la economía general y también en la economía individual.

El precio de la gasolina es determinante para la industria, lo es para su desarrollo y para su recuperación, lo es y mucho para la industria química, también lo es para el transporte, por lo tanto lo es para el precio de la inmensa mayoría de productos de consumo, y lo es también  para la calidad de vida de las personas, para la calefacción, la movilidad, así como para otros usos.

Hablar del precio de la gasolina, y ayudar desde la política a su rebaja, en el contexto económico actual es una necesidad económica y también un acto de justicia social, porque de él dependen oportunidades para facilitar que las activades económicas en general mejoren y con ellas el empleo y la atención a quienes más sufren con la crisis.

Aprovechar los instrumentos que tiene creados la política para ayudar a que esto suceda, es una obligación que tenemos contraída con la ciudadanía, y que hoy estamos ejerciendo en este Parlamento.

Este Parlamento con este debate puede y debe influir en este asunto, instando al Gobierno de España a actuar. Este Parlamento puede y debe llamar la atención y la acción de quienes deben velar por la libre competencia y perseguir practicas concertadas que perjudiquen al consumidor. Este Parlamento puede y debe orientar y ayudar a los consumidores para conocer y usar los precios menos gravosos para su economía.

Estos objetivos razonables y razonados son los que persigue esta iniciativa y son los que queremos compartir con todos los grupos políticos de esta Cámara.

Algunos datos resultan muy ilustrativos en relación a de dónde venimos, dónde estamos y dónde debiéramos estar en un futuro sobre el precio de este producto.

En junio de 2014 el barril de petróleo se pagaba a 114 dólares, en octubre a 84, esta semana a 57, habiendo llegado a estar a 47.

En sólo dos días de esta semana, para que hubiera una oscilación de precio en torno al 20% del precio del barril, ha bastado con un informe que aseguraba que el fracking en Estados Unidos, había tocado techo, ahí vino la inmediata subida, la bajada se produjo cuando se conoció otro informe en contra.

La política internacional, la política energética de cada país, la política de oferta y demanda son factores decisivos en el precio, y es por ese peso de la política en este asunto del que estamos hablando, por lo que la política debe intervenir en ayudar a la economía individual y colectiva, en este gravoso y especulativo producto para la ciudadanía.

A fecha de hoy cuál va a ser la evolución del precio del petróleo es incierta. Tan incierta, como cierta es la guerra entre productores por inundar el mercado de previsiones interesadas para que unas hablen de que el precio seguirá bajando, y otras de que subirá.

Mientras tanto, lo que nos queda es saber cómo nos enfrentamos a este problema, de qué lado nos ponemos, que interés protegemos y a quiénes defendemos.

Los Socialistas elegimos el lado que se enfrenta a la especulación, queremos proteger el interés general de la economía y queremos defender a los consumidores.

Señorías, no estamos hablando de nada inalcanzable, daré más datos. El precio medio del barril de petróleo en 2012 fue de 110 dólares, en 2011 de 107, en 2008 de 45, en ese mismo año llegó a cotizarse en 36.

Estas enormes variaciones, sólo cuando son al alza, son rápidamente reconocibles en el precio de la gasolina.

Como todo el mundo conoce el precio de la gasolina que paga el consumidor contiene el precio del petróleo, el refinado y la transformación y un alto porcentaje de impuestos.

Este conglomerado de conceptos que repercuten en el precio de la gasolina, con frecuencia, se utiliza para justificar la lentitud y la tibieza con la que se trasladan las bajadas de precios.

Como he señalado anteriormente, el precio de la gasolina contiene un elevado porcentaje de impuestos, por eso su reducción afecta directamente a la recaudación y por eso, a veces se percibe resistencias y lentitud para intervenir desde la política.

España consume 1,2 billones de barriles al día. Estamos hablando del consumo de un producto que afecta al interés general.

Según un informe realizado recientemente, mientras en un determinado periodo de tiempo el petróleo se ha rebajado en un 22%, las gasolineras han mejorado su beneficio en un 5%. Gasolineras que a su vez están controladas por las pocas y grandes compañías del petróleo.

Tres compañías se reparten casi todo el mercado, compañías que son a la vez productores y refinadores, compañías que controlan la red de distribución al por mayor y que abastecen las gasolineras.

También en estos días se ha hecho público la investigación a Cepsa, BP y Repsol con respecto a la libre competencia.

Señorías, ayer había gasolineras que vendían diésel a 1,16 y otras a 0,98 y 0,99 euros litro.

Es evidente que hay márgenes comerciales muy amplios y que hay razones para que se conozcan y se influya en que se extiendan a más expendedores.

Hace muy poco tiempo se llegó a pagar el litro a 1,50 euros con un barril que se pagaba a 114 dólares. ¿Por qué hoy que se paga el barril a menos de 57 dólares se paga el litro a 1,16 euros?.

Señorías, los Socialistas, con esta iniciativa, proponemos a este Parlamento que use la política como instrumento de defensa del interés colectivo, del interés de la economía en general como medio de desarrollo de nuestras oportunidades y calidad de vida, del interés del consumidor.

La política puede y debe poner en defensa de la ciudadanía vasca sus instrumentos, instrumentos que le pertenecen y que sufragan con sus impuestos.

El Gobierno Vasco, Kontsumobide, la Autoridad Vasca de la Competencia, son algunos de ellos.

En nuestra iniciativa instamos al Gobierno de España a que tome medidas para que se respete la libre competencia, a que se limite la intervención de los operadores, a que se debiliten las posibilidades de alineamiento de estrategias comerciales entre operadores, a que se fomente más la competencia entre estaciones de servicio.

En nuestra iniciativa instamos al Gobierno Vasco a que tome medidas de transparencia a través del Instituto Vasco de Consumo, para defender a los consumidores. En las funciones asumidas por Kontsumobide, en su artículo 4, apartado b, se establece la de promover y llevar a cabo los estudios necesarios y la evolución de las dinámicas de consumo, con el objetivo de fijar los instrumentos y los procedimientos que permitan a las personas consumidoras y usuarias elegir mejor los productos y servicios más adecuados a sus necesidades y exigencias.

Y es para esta iniciativa, con este conjunto de propuestas, para lo que pedimos el apoyo de esta Cámara.

Share

INDECENTE, INDECENTE 0

feb9

(Artículo publicado en Dato Económico, febrero 2015)

Cuando todavía sonaban los ecos del último inocente, inocente, aparecen los nuevos datos sobre la prima de riesgo. España iniciaba 2015, con una prima que oscilaba entre 97 y 100 puntos, en el primer día laborable del año.

En nuestra memoria reciente queda mayo de 2010 con una prima de riesgo de 160 puntos, Zapatero era entonces el presidente del Gobierno de España; o julio de 2012 con una prima de 638 puntos, y Rajoy en la Moncloa. Como otro dato de referencia 2014 amaneció con 222 puntos y finalizó con 113. También para la reflexión quedan los comportamientos financieros hacia otros países europeos, infinitamente más suaves, incluso en la actualidad, pues a fecha de hoy, en Francia está a 28 puntos, en Austria a 17, en Suecia a 41, en Holanda a 12.

Ha bastado en este caso un anuncio de compra de deuda soberana por el Banco Central Europeo, manifestado por su presidente, Mario Draghi, para que esta relajación en el precio del dinero se produjera de manera tan acusada y en tiempo récord.

Con estas variaciones en el coste de los préstamos, en el año 2014, el Estado ha gastado en intereses de deuda 5.000 millones menos de los que había presupuestado en los Presupuestos Generales. Venimos pagando en torno a 40.000 millones de intereses por deuda cada año.

Como último dato también ilustrativo, en este momento la deuda de Grecia se paga por encima del 9%, España cuando más pagó llegó al 7,7%.

Estos datos son más que suficientes para hacer algunas aseveraciones. La primera es evidente, el precio del dinero para los países con deuda nada tiene que ver con la confianza o la desconfianza y mucho con su fortaleza o debilidad. Que quien peor está tenga que pagar más sólo obedece al chantaje de quien pudiendo colapsar la economía de un país, chantajea con ello y sangra hasta el filo de lo imposible a quien necesita el dinero. A esto sólo se le puede llamar especulación.

Que la Unión Europea haya estado al margen de estas situaciones, cuando ha quedado demostrado que con poca intervención del BCE, se podía aliviar y mejorar, las economías más necesitadas, se llama antipolítica.

Que la derecha europea haya protegido la antipolítica, alentando el saqueo para justificar los recortes sociales de décadas de avances, y que la izquierda europea haya estado ausente, sin alternativa, y casi sin voz, se llama abandono de la responsabilidad y falta de coraje.

Que durante años los impuestos de la ciudadanía hayan engordado a los más ricos y haya negado derechos y necesidades básicas a millones de personas, se llama injusticia.

En Europa cada vez son más las voces que se suman proponiendo un cambio. Son voces legitimadas por haber sufrido sus consecuencias. Son hombres y mujeres que hablan de tratar de otra manera la deuda.

Los más conservadores lo consideran imposible y antesala de una catástrofe económica. Nada más lejos de la realidad. Son los propios especuladores, los poderosos del dinero, los que han enseñado el camino. Porqué ellos pueden colocar la prima de riesgo en 638 o en 12 puntos, y los demás no. Porqué pueden cobrar por el dinero el 9% o el 0,1%. Porqué si han ganado tanto dinero en estos años, no pueden ceder parte de él ahora.

Algunos han jugado con demasiada permisividad al indecente indecente, y han llegado a creerse que terminaría siendo una versión blanca del inocente inocente.

La ciudadanía está reaccionando, el futuro no será blanco o negro. Pero el futuro necesita dosis de oportunidades para las personas, de igualdad y de justicia social. Se llamará quita, reestructuración, negociación, o de otra forma, el nombre es lo de menos, lo importante es que vuelva la alternativa política y económica de la mano de la izquierda a Europa.

Share

POBREZA ENERGÉTICA 0

feb9

(Artículo publicado en Dato Económico, enero 2015)

La pobreza energética es una de las múltiples pobrezas que se viene manifestando desde hace años en nuestra sociedad. En realidad no es que exista pobreza energética porque hay pobres, sino que existe porque está mal repartida la riqueza.

La energía no escasea por su dificultad para generarla, almacenarla y distribuirla, sino por estar secuestrada en favor del lucro de unos pocos.

La energía que producen las pocas empresas que la controlan se basa en tipos de energías limitadas, de difícil extracción, de costoso transporte, porque sólo ésas pueden situarse en la especulación y sólo ésas perpetúan la necesidad de sofisticados y multimillonarios procedimientos para su obtención.

Las pocas y grandes empresas que se encargan de la energía, hasta hoy, han demostrado que acumulan suficiente poder económico como para desafiar e imponer sus criterios y ventajas, a los diferentes Gobiernos. De esta manera hemos llegado hasta aquí, con esta falta de energía democrática, de energía al servicio del interés general, de fácil acceso, de menor coste de traslado, de atención a las necesidades de las personas.

La energía en una sociedad en progreso es la conexión con todo, con la sanidad de los rayos X y el escáner, con la educación desde las nuevas tecnologías, con la producción de alimentos, de medicinas, con la potabilidad y suministro del agua, con la movilidad de las personas y las mercancías, con la iluminación que proporciona seguridad.

La energía es tan importante en las vidas de todas las personas que resulta inconcebible que su fuente de obtención, su fabricación, su distribución y su precio final, no esté bajo la propiedad, control y administración de la política.

Hoy, la energía, se ha convertido en un recurso fácil de obtener para algunos, llevadero para otros, difícil de sufragar para bastantes, imposible de utilizar para demasiados.

La energía ya ha empezado a ser ese artículo de lujo del que muchos prescinden porque tienen que optar entre comer caliente y pasar frio, o entre no comer y tener calefacción. Hoy la energía está afectando de forma notable a la salud de muchas personas, personas que terminan enfermando, y que no está nada claro, hablando en términos estrictamente económicos, y no humanitarios y solidarios que sería lo justo, que no terminen costando más a la sociedad, a través de la atención sanitaria, y de otros servicios.

La diferencia también en términos económicos, es evidente, está en la cuenta de resultados de las empresas energéticas, en sus amplios beneficios. Para ellas, la energía cuanto más cara mejor y para quien se la pueda pagar. La sanidad y los servicios públicos, es otra cosa, ya que va a escote entre toda la ciudadanía.

Esta realidad de la que venimos alertando, entre otros los Socialistas, nos ha llevado a innumerables iniciativas y alertas, y a proponer y defender energías limpias, autonomía energética en los pueblos y ciudades, precios alejados de la especulación, y la correspondiente solidaridad energética con quien la necesita.

Mientras trabajamos para que se abran paso estas alternativas, el día a día dibuja una dramática situación a la que también hay que enfrentarse.

Con este objetivo, los Presupuestos del País Vasco inauguran una partida específica, que arranca con 200.000 euros, que hemos incluido los Socialistas, y que en su regulación inmediata deberá atender los casos urgentes que en Euskadi se están produciendo.

Share