escrito

  • 12.02.2015
  • 12:21
  • Txarli Prieto

EL PRECIO DE LA GASOLINA 0

feb12

Hoy, el Parlamento Vasco, en sesión plenaria ha aprobado por unanimidad, una iniciativa Socialista para intervenir e influir en rebajar el precio de la gasolina que paga el consumidor. En este sentido se ha instado a intervenir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia; a la Autoridad Vasca de la Competencia y al Instituto Vasco de Consumo.

La intervención de defensa de la iniciativa que he realizado en representación del Grupo Parlamentario es la siguiente:

La gasolina no es un producto más de consumo. Es un producto singular por su incidencia en la economía general y también en la economía individual.

El precio de la gasolina es determinante para la industria, lo es para su desarrollo y para su recuperación, lo es y mucho para la industria química, también lo es para el transporte, por lo tanto lo es para el precio de la inmensa mayoría de productos de consumo, y lo es también  para la calidad de vida de las personas, para la calefacción, la movilidad, así como para otros usos.

Hablar del precio de la gasolina, y ayudar desde la política a su rebaja, en el contexto económico actual es una necesidad económica y también un acto de justicia social, porque de él dependen oportunidades para facilitar que las activades económicas en general mejoren y con ellas el empleo y la atención a quienes más sufren con la crisis.

Aprovechar los instrumentos que tiene creados la política para ayudar a que esto suceda, es una obligación que tenemos contraída con la ciudadanía, y que hoy estamos ejerciendo en este Parlamento.

Este Parlamento con este debate puede y debe influir en este asunto, instando al Gobierno de España a actuar. Este Parlamento puede y debe llamar la atención y la acción de quienes deben velar por la libre competencia y perseguir practicas concertadas que perjudiquen al consumidor. Este Parlamento puede y debe orientar y ayudar a los consumidores para conocer y usar los precios menos gravosos para su economía.

Estos objetivos razonables y razonados son los que persigue esta iniciativa y son los que queremos compartir con todos los grupos políticos de esta Cámara.

Algunos datos resultan muy ilustrativos en relación a de dónde venimos, dónde estamos y dónde debiéramos estar en un futuro sobre el precio de este producto.

En junio de 2014 el barril de petróleo se pagaba a 114 dólares, en octubre a 84, esta semana a 57, habiendo llegado a estar a 47.

En sólo dos días de esta semana, para que hubiera una oscilación de precio en torno al 20% del precio del barril, ha bastado con un informe que aseguraba que el fracking en Estados Unidos, había tocado techo, ahí vino la inmediata subida, la bajada se produjo cuando se conoció otro informe en contra.

La política internacional, la política energética de cada país, la política de oferta y demanda son factores decisivos en el precio, y es por ese peso de la política en este asunto del que estamos hablando, por lo que la política debe intervenir en ayudar a la economía individual y colectiva, en este gravoso y especulativo producto para la ciudadanía.

A fecha de hoy cuál va a ser la evolución del precio del petróleo es incierta. Tan incierta, como cierta es la guerra entre productores por inundar el mercado de previsiones interesadas para que unas hablen de que el precio seguirá bajando, y otras de que subirá.

Mientras tanto, lo que nos queda es saber cómo nos enfrentamos a este problema, de qué lado nos ponemos, que interés protegemos y a quiénes defendemos.

Los Socialistas elegimos el lado que se enfrenta a la especulación, queremos proteger el interés general de la economía y queremos defender a los consumidores.

Señorías, no estamos hablando de nada inalcanzable, daré más datos. El precio medio del barril de petróleo en 2012 fue de 110 dólares, en 2011 de 107, en 2008 de 45, en ese mismo año llegó a cotizarse en 36.

Estas enormes variaciones, sólo cuando son al alza, son rápidamente reconocibles en el precio de la gasolina.

Como todo el mundo conoce el precio de la gasolina que paga el consumidor contiene el precio del petróleo, el refinado y la transformación y un alto porcentaje de impuestos.

Este conglomerado de conceptos que repercuten en el precio de la gasolina, con frecuencia, se utiliza para justificar la lentitud y la tibieza con la que se trasladan las bajadas de precios.

Como he señalado anteriormente, el precio de la gasolina contiene un elevado porcentaje de impuestos, por eso su reducción afecta directamente a la recaudación y por eso, a veces se percibe resistencias y lentitud para intervenir desde la política.

España consume 1,2 billones de barriles al día. Estamos hablando del consumo de un producto que afecta al interés general.

Según un informe realizado recientemente, mientras en un determinado periodo de tiempo el petróleo se ha rebajado en un 22%, las gasolineras han mejorado su beneficio en un 5%. Gasolineras que a su vez están controladas por las pocas y grandes compañías del petróleo.

Tres compañías se reparten casi todo el mercado, compañías que son a la vez productores y refinadores, compañías que controlan la red de distribución al por mayor y que abastecen las gasolineras.

También en estos días se ha hecho público la investigación a Cepsa, BP y Repsol con respecto a la libre competencia.

Señorías, ayer había gasolineras que vendían diésel a 1,16 y otras a 0,98 y 0,99 euros litro.

Es evidente que hay márgenes comerciales muy amplios y que hay razones para que se conozcan y se influya en que se extiendan a más expendedores.

Hace muy poco tiempo se llegó a pagar el litro a 1,50 euros con un barril que se pagaba a 114 dólares. ¿Por qué hoy que se paga el barril a menos de 57 dólares se paga el litro a 1,16 euros?.

Señorías, los Socialistas, con esta iniciativa, proponemos a este Parlamento que use la política como instrumento de defensa del interés colectivo, del interés de la economía en general como medio de desarrollo de nuestras oportunidades y calidad de vida, del interés del consumidor.

La política puede y debe poner en defensa de la ciudadanía vasca sus instrumentos, instrumentos que le pertenecen y que sufragan con sus impuestos.

El Gobierno Vasco, Kontsumobide, la Autoridad Vasca de la Competencia, son algunos de ellos.

En nuestra iniciativa instamos al Gobierno de España a que tome medidas para que se respete la libre competencia, a que se limite la intervención de los operadores, a que se debiliten las posibilidades de alineamiento de estrategias comerciales entre operadores, a que se fomente más la competencia entre estaciones de servicio.

En nuestra iniciativa instamos al Gobierno Vasco a que tome medidas de transparencia a través del Instituto Vasco de Consumo, para defender a los consumidores. En las funciones asumidas por Kontsumobide, en su artículo 4, apartado b, se establece la de promover y llevar a cabo los estudios necesarios y la evolución de las dinámicas de consumo, con el objetivo de fijar los instrumentos y los procedimientos que permitan a las personas consumidoras y usuarias elegir mejor los productos y servicios más adecuados a sus necesidades y exigencias.

Y es para esta iniciativa, con este conjunto de propuestas, para lo que pedimos el apoyo de esta Cámara.

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