Archivo Abril 2016

LEY DE CAJAS Y FUNDACIONES BANCARIAS 0

abr11

El Pleno del Parlamento Vasco celebrado el pasado día 7, dio vía libre a la tramitación de esta Ley, rechazando la enmienda de totalidad de Bildu. Una enmienda tan extraña como inútil al pretender dejar sin Ley a este modelo Financiero, Económico y Social, bajo el argumento de hacer otra solo desde Euskadi. Bildu una vez más tiraba de testimonialismo, sabiendo que en esta materia hay competencias básicas del Estado, y que por ello la no existencia de una Ley vasca, inmediatamente y en exclusiva pone como referencia la de España.

Cierto es que el proyecto de Ley presentado por el Gobierno Urkullu, no superaba el copia, recorta y pega, de la Ley general, a la que los Socialistas sí le hemos hecho una batería de enmiendas.

En el debate resultó simpático el cruce de reproches entre el PNV y Bildu. Ver a los del Nuevo Estatus, a los del derecho ilimitado a decidir, a los independentistas, lanzándose reproches entre el pragmatismo y la ensoñación. Resultó conmovedor ver al  PNV instalado en un pragmatismo autonómico radical afirmando que sus  competencias solo daban para fotocopiar la Ley española y echar el sello vasco. Y a Bildu pedir la retirada. Curiosamente los dos caminos llevan a lo mismo, pero sus portavoces tardaron en aceptarlo.

Los Socialistas hemos presentado a este proyecto de Ley, enmiendas relacionadas con la defensa del control del Banco por parte de las Fundaciones. Por el respeto a la participación proporcional de los tres Territorios. Por definir mejor y asegurar más la Obra Social, planificando y revisando su funcionamiento y añadiendo a ella recursos de las empresas participadas. También hemos presentado enmiendas para la composición del Patronato, para reforzar la participación pública; para hacer seguimiento y corrección de los Planes Estratégicos de Kutxabank y de las Fundaciones; para limitar los sueldos escandalosos; para defender el empleo del Grupo Financiero, Económico y Social y para determinar los requisitos de participación y causas de cese en el Patronato.

Ahora es cuando de verdad toca definirse y usar las competencias, el autogobierno, los márgenes de la política, para hacer una Ley más ambiciosa que la presentada por el Gobierno del PNV, o que la nada propuesta por Bildu. En los próximos días sabremos qué posición tienen ante nuestras enmiendas.

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LA RESACA DE LA INVESTIDURA 0

abr5

(Artículo publicado en la revista Dato Económico del mes de abril de 2016)

Estos días son propicios para la circulación de valoraciones, especulaciones y apuestas sobre lo que sucederá tras el intento de investidura de Pedro Sánchez.

Los más alarmistas consideran gravísimo que a fecha de hoy estemos sin Gobierno. Y cada día se dejan notar más, en la opinión publicada, los que plantean como inaceptable que el Gobierno Rajoy y el partido que lo ha sostenido no sean el centro de la solución. Estos pensamientos legítimos, casi siempre sostenidos por convencidos conservadores, basan sus teorías en negar una y otra vez, que tras las elecciones el PP quedara en minoría política, en el Congreso de los Diputados, a pesar de haber recibido más votos que nadie.

En democracia no es la primera vez que ocurre tal cosa. A nuestro alrededor ha sucedido en varias ocasiones, y no cabe duda de que en el futuro seguirá ocurriendo.

En política, saber dialogar, saber sumar, saber trabajar una  política de alianzas, también es necesario, y quien durante cuatro años la ha despreciado, hoy lejos de sentirse orillado, debe sentirse en el lugar para el que se preparó.

Lo que hoy está sucediendo no debe poner nervioso a nadie, porque lejos de suponer un problema, forma parte de una oportunidad. La oportunidad de que ninguna mayoría absoluta imponga su voluntad. La oportunidad de construir políticas transversales entre opciones diferentes, que apuntalen bien lo que la mayoría quiere, empleo, servicios públicos de calidad, transparencia política, buena gobernanza.

Hacer esto entre diferentes no es fácil. Lo estamos viendo. Necesitamos tiempo, más tiempo. Necesitamos diálogo, más diálogo. Necesitamos renuncias, más renuncias.

Construir un proyecto de país entre diferentes es tan bueno como complicado.

Sin renuncias a parte de los programas de cada partido, sumar es imposible y vencer parece que también, ahora y después.

Luego tendremos que caminar por la senda de algunas renuncias si le damos más valor al conjunto que a la parte. Entendiendo por conjunto la mayoría de la ciudadanía y por parte el electorado de cada opción.

Habrá que renunciar a las propuestas imposibles, a las extremas, a las que definen solo a una ideología, a un partido.

Habrá que renunciar a los esencialismos, a las imposiciones, a las humillaciones.

Habrá que renunciar a aquello que impida que un Cambio progresista se abra camino. Habrá que renunciar a que la izquierda quede inútilmente fraccionada por el abuso de la soberbia intelectual.

Habrá que renunciar a que la precariedad laboral, los recortes, la reducción de derechos, las desigualdades, sigan en funciones.

En realidad los partidos políticos, como depositarios de la soberanía electoral de la ciudadanía y como contratados de un conjunto de compromisos electorales, a lo que están obligados es a su administración. Este no es un problema de normas y reglas, como algunos apuntan. Sí es un problema de contenidos y de opciones.

Este no es un problema de quién quedó primero, segundo o tercero el 20 de diciembre.

En realidad este es un problema de política con mayúsculas que ha venido para quedarse. Porque el problema no es la papeleta  de voto que cada ciudadano o ciudadana eligió. El problema es aceptar esa elección, y otras similares que en el futuro se darán, y obrar en consecuencia. El problema es cómo gestionar que los votos de cada cual sirvan para gobernar sabiendo sumar para superar a quien durante cuatro años solo ha sabido restar.

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