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  • 27.06.2016
  • 02:57
  • Txarli Prieto

DERECHO A GOBERNAR. DERECHO A OPOSICIÓN 0

jun27

Cuando sientas que todo terminó, que todo frente a ti está oscuro, que sientes el vacío del espacio, que no hay voces, que no hay aplausos, no tengas dudas Pablo Manuel, sal del cine que la película ha llegado a su fin.

La aventura de Pablo Manuel Iglesias ha terminado.

Una aventura que comenzó al no aceptar sus propios resultados electorales. Que continuó dinamitando todo posible acuerdo con el PSOE y negando oportunidad al Cambio. Que prosiguió forzando nuevas elecciones y diseñando el sorpasso con Garzón.

Una aventura que compartió con Rajoy, haciendo una coalición de Gobierno en funciones de facto.

Una aventura para la que ha tenido la mejor propaganda gratuita de la historia de la democracia, con todos los encuestadores, tertulianos, periodistas y afines, vaticinándole el triunfo indiscutible en la izquierda.

Una aventura que ha terminado debilitando a la izquierda, creando enormes brechas en ella y fortaleciendo a la derecha.

Pablo Manuel Iglesias ha confirmado que la soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de repente con una miserable cuota de poder.

Lo dejó escrito San Agustín, “la soberbia no es grandeza sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”.

Pablo Manuel Iglesias ha utilizado su cuota de poder para que frente a la opción de Cambio, Rajoy tuviera una nueva oportunidad y para que la mayoría de la ciudadanía viera esfumarse el Cambio, algo que en este mismo espacio vaticine en mayo, y que ahora se ha cumplido.

Pablo Manuel Iglesias ha actuado y sobreactuado sin límites. Puso cara de buen chico para ofrecer a Pedro la mano que antes negó. Le asaltó a Anguita para abrazarle aunque “el califa” no le correspondió. Declaró admiración por Zapatero al que antes le había criticado sin límite. Se sintió socialdemócrata a tiempo parcial. Se puso corbata a modo despedida de solteros. Bajó el tono de su voz. Se apresuró a decirle a Pedro que él no era su enemigo. Hizo poca campaña para meter menos la pata. Borró o destiñó algunas líneas rojas para aparentar flexibilidad. Sufrió alucinaciones con las expectativas de votos. Contó con que los poderosos le regalaron una fortuna en publicidad de campaña.

Ni así lo ha conseguido.

Pudo sumar con IU cuando negociaba con el PSOE la formación de Gobierno, pero lo rechazó, quería toda IU para él, se atragantó, y ha restado.

Se obsesionó tanto con sorpasso que no se enteró de que “sor Passo” había abandonado el convento.

Alguien dijo que la inteligencia es un proceso cíclico. Cuando te pasas de listo vuelves a ser tonto.

Ese es su éxito, su utilidad, su aportación a la izquierda, a los trabajadores, a los progresistas de este País. Esa es su aventura con final dramático que deja en herencia a millones de personas.

Ahora, en este desaguisado, demasiadas voces apelan al PSOE, para que ayude a arreglarlo, a formar Gobierno, pero ese tiempo ya pasó. Pudimos hacerlo y bien que lo intentamos. Lo intentamos cuando Rajoy dio la espantada al Rey. Cuando el PP envolvió a España en la incertidumbre. Teníamos candidato, programa y más apoyos en el Congreso de los Diputados que el PP. Pero PP y PODEMOS, pasaron el rodillo y se lo cargaron.

Ahora nos toca la oposición y sólo la oposición.

Quienes nos han votado en su inmensa mayoría no quieren a Rajoy ni por activa ni por pasiva, y esto es lo que tenemos que administrar.

Ya está bien de que quienes no nos votan nos digan qué es lo que tenemos que hacer.

El PSOE es la alternativa a la derecha, lo es ratificado en las urnas por segunda vez.

El Gobierno de España es tarea de quien ha ganado las elecciones, es tarea de quien las ha forzado, es tarea de quienes no se mojaron en la investidura de Pedro Sánchez.

Y me da al olfato que en las próximas horas y días colaboraciones no le van a faltar.

Resulta curioso que quienes han estado maldiciendo el bipartidismo, quienes han ayudado a la creación de nuevos partidos, quienes han mostrado alivio por el actual y más plural mapa político, ahora reclamen la actuación del bipartidismo para componer Gobierno.

Nuestros resultados no son los deseados, pero me siento muy orgulloso de ellos. En primer lugar porque agradezco hasta el infinito a quienes nos han votado. También porque hemos tenido que superar más inconvenientes, intromisiones y maldades que nadie. También porque en el PSE y en el PSOE hay una militancia que vale su peso en oro.

Hemos sufrido la incompetencia de encuestas inventadas, de encuestas fantasma, de encuestas hechas por cenizos, de crónicas hechas por agoreros, de editoriales publicadas por manipuladores, y aquí estamos.

Ahora dicen que tenemos el peor resultado de la historia. Como si la historia fuera una foto fija inmutable a la que no le afectarán los cambios. Nos quieren meter presión, mas presión, quieren debilitarnos alentando contradicciones, alimentando discrepancias.

El País ha cambiado, ha cambiado su sociología, las exigencias ciudadanas, y con todo ello el mapa político, el número de opciones de voto ha aumentado, hay más pluralismo, y estos resultados y los anteriores obedecen, a este tiempo, a este nuevo tiempo, a un tiempo que los socialistas ya hemos interpretado, y que por ello y por todas estas dificultades, si cabe, el resultado merece, mi mejor, mi más alta valoración.

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