escrito

  • 11.06.2010
  • 10:41
  • Txarli Prieto

Biografía 0

jun11

Nací en Vitoria-Gasteiz el 29 de marzo de 1.957, en un edificio centenario ubicado en dos calles, Portal de Arriaga y Santo Domingo, siendo el tercero de los cinco descendientes de Lucía Jesusa y Bautista.

Desde muy joven tuve que compaginar estudios y trabajo, eran tiempos duros, de escasos recursos para los trabajadores, y ayudé durante años a repartir el pan a domicilio con mi padre. Esta situación me llevó a desarrollar un espíritu inquieto, rebelde, de búsqueda de lo que entonces más faltaba, libertad, oportunidades y mejor distribución de la riqueza.

También trabajé con un anticuario, con un constructor y en una empresa metalúrgica desde la que ingresé en CC.OO. Meses después ingresé en el PCE, y en ambas organizaciones desarrollé diferentes responsabilidades sindicales y políticas en los años 70. 80 y 90, hasta ingresar en el PSE-PSOE, hoy PSE-EE-PSOE.

Mi primera protesta pública fue como estudiante en 1.972 en solidaridad con los trabajadores de Michelín. En 1.973 participé en las protestas por el asalto al Palacio de la Moneda en Chile. En 1.975 desde la calle y con un paro de hora y media en la empresa que trabajaba intentamos que las últimas ejecuciones dispuestas por Franco no se produjeran.

Fui Secretario General de CC.OO en Álava, Secretario de Información y Publicaciones de Euskadi, Director del Periódico Biltzar, del Consejo Editorial de la Gaceta de Derecho Social, del I Consejo Económico y Social de Euskadi, además de otras responsabilidades en CC.OO de Euskadi y España.

Ingresé en el PCE en 1.975 donde tuve diferentes tareas, como Secretario General en Álava, miembro del Comité Ejecutivo y del Comité Central del PCE-EPK. Tras años de crisis interna entre comunistas inicié a partir del año 90, el proceso de colaboración e integración que me llevaría al PSE-PSOE.

De mi militancia comunista conservo relación y amistad con Santiago Carrillo a quien considero una de las cuatro personas más relevantes y decisivas de la transición política española, así como mi gran maestro.

Desde 1.991 participo en tareas políticas e institucionales en el PSE-EE, siendo actualmente Secretario General de Álava, Secretario de Estudios y Programas de Euskadi, Parlamentario en la Cámara de la capital de Euskadi y portavoz en las Juntas Generales de Álava.

Diplomado en Gestión y Dirección de Empresas por la Escuela de Administración Europea, desde principios de los años 90 he desarrollado Gestión Empresarial.

De estos últimos años quiero destacar mi colaboración con Fernando Buesa, la sintonía, facilidad e intensidad de la relación política que tuve con él, hasta su asesinato por ETA. Posteriormente ETA asesinaría a dos camaradas y amigos, Juan Mari Jáuregui y José Luis López de Lacalle.

A Javier Rojo, uní mi saber y hacer para ocupar la ausencia forzada de Fernando Buesa en la Secretaría General del Partido, tras el maldito 22 de Febrero del año 2.000

Con Javier Rojo, del 2.000 al 2.005 compartí muchas cosas, la más gratificante su elección en 2.004 como Presidente del Senado, donde se convirtió en un personaje de Estado y en uno de los más relevantes de la historia de Álava en el ejercicio de las responsabilidades públicas.

En el año 2.001 sufrí un atentado terrorista, del que guardo un profundo agradecimiento a mis vecinos de comunidad, que siendo tan afectados o más que yo en la destrucción de sus bienes, me brindaron su solidaridad desde el primer instante.

En 2.005 fui elegido Secretario General del PSE-EE de Álava con el 92% de los votos, en el 2.009 revalidé el cargo con el 97,5% de los votos. Un apoyo que resalto para reiterar mi agradecimiento a la generosidad de mis compañeros y compañeras.

Especialmente emotivas fueron las elecciones al Parlamento Vasco, el 1 de marzo de 2.009, donde competí como cabeza de candidatura con el anterior Lehendakari y a quien superé en número de votos, contribuyendo así al cambio protagonizado por el actual Lehendakari Patxi López.

Creo en la política como sistema de organización de la sociedad y en los representantes políticos como servidores públicos, desde el compromiso que libremente elegimos y desde el contrato que en cada cita electoral contraemos con la ciudadanía.

Defiendo el acuerdo entre diferentes como el mejor método de vertebración de la sociedad. Considero necesarios los acuerdos de país, porque una sociedad que no los tiene es una sociedad fragmentada y débil.

Apuesto por un entendimiento pragmático de la izquierda, los progresistas, para fortalecernos, frente a la debilidad de una división casi siempre motivada por diferencias teóricas, que sólo contribuyen a diluir nuestro peso y liderazgo real en la sociedad. Demostrado queda que las restas en la izquierda sólo producen beneficios en la derecha. Un entendimiento que puede y debe hacerse respetando la pluralidad de perfiles y matices.

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