Categoria Álava

VENTA DE ARMAS. ARABIA SAUDÍ, YEMEN 0

nov27

EL 23-11-17, se trató en el Parlamento Vasco una proposición no de ley, sobre la venta de armas a Arabia Saudí. La posición socialista fue tratada en los siguientes términos.

El comercio de las armas, su uso contra las poblaciones civiles, su utilización para la vulneración de los Derechos Humanos, ha provocado en el pasado y lo sigue haciendo en el presente, el posicionamiento de este Parlamento.

Ahora más focalizado en la situación de Yemen, permanentemente atacada por Arabia Saudí y su coalición.

La iniciativa presentada da la oportunidad de volver a pronunciarnos. Y lo hacemos saludándola y atendiendo a la dimensión de la misma.

La proliferación de armas, su negocio macabro, su utilización para vulnerar derechos humanos, para empobrecer a millones de personas, para hacerlas huir de sus países o para dirimir intereses económicos y militares de grandes potencias, nos exige estar en alerta permanente y utilizar nuestra capacidad de influir para dificultar y evitar que esto siga ocurriendo.

En lo que va de siglo, 30 nuevas guerras se acumulan a las que vienen del siglo pasado. Rusia, China y Estados Unidos aparecen en ellas. Asia, África, América y Europa son sus escenarios.

El terrorismo se mueve en ellos, como pez en el agua. Decenas de miles de muertos al año, centenares de miles de personas combatiendo, millones de personas huyendo. Estamos quizás, ¿ante una reedición de la Guerra Fría? Estamos quizás, ¿ante otra formulación de una tercera guerra mundial? La situación es muy grave, y afecta al mundo entero y hay que tomar compromiso.

La situación, afecta al mundo entero en su economía, en sus oportunidades, en su progreso, en su libertad, en su seguridad, en la convivencia entre diferentes, en la tolerancia y en la solidaridad.

Además hay que aceptar que el sistema político de paz internacional, está plagado de organismos, de tratados, de posiciones comunes, de resoluciones y de buenas intenciones pero que también está muy escaso de resultados.

Por ello, la conveniencia de insistir e influir como estamos tratando de hacer hoy, en este Parlamento.

Las guerras sirven para hacer crecer el odio y hacer fracasar la integración, para facilitar la recuperación de la extrema derecha, para que la conspiración y la manipulación dañen la democracia y la transparencia, para que un americano, un ruso y un coreano jueguen con el mundo y lo pongan en jaque, lo hagan sobresaltarse y a veces, temblar.

Hay más de 600 millones de armas en circulación en el mundo. Hay más de 120 lugares donde se mata a diario, hoy en el mundo hay más oportunidades para disparar, que para comer. Y todo lo que se pueda hacer para frenarlo y cambiarlo hay que hacerlo.

Europa, es el segundo proveedor de armas en el mundo. Los países más pobres, son los más castigados. Los más necesitados, son los más machacados. Dar armas a las personas, es dar oportunidades para su utilización.

Las iniciativas y las enmiendas presentadas, todas tienen posiciones en común. Se habla de la solidaridad con Yemen, de la condena a Arabia Saudí, del control de armas, de la limitación de ventas de armas, de ayuda humanitaria, de más intervención de Europa y de sus países.

La enmienda conjunta que presentamos el Partido Nacionalista Vasco y el Partido Socialista, tiene dos virtudes con compromiso en esos aspectos.

El primero, incluye los elementos más unitarios de lo que estamos tratando hoy aquí. Los que más consenso pueden producir en esta Cámara, la segunda virtud es, que se mueven en un escenario acorde con nuestras competencias, que obviamente son limitadas y además relacionadas con la iniciativa europea, que es el marco, es el escenario natural, para tratar conjuntamente el stop a las armas y la defensa de los derechos humanos.

La enmienda transaccional de Bildu y de Podemos tiene una dificultad, las referencias a las actividades comerciales ajenas a las armas.

Además, las nuevas competencias que proponen exigen una reforma constitucional.

Respecto a las referencias a las actividades comerciales ajenas a las armas, yo creo que había que hacer una observación importante, distingamos los gobiernos en guerra, los gobiernos en conflicto, con las poblaciones de esos países.

Las relaciones comerciales están relacionadas con los ciudadanos de esos países, no exactamente con los gobiernos, no principal ni prioritariamente con los gobiernos, sino con las poblaciones de esos países.

En relación con otras competencias, como se plantean, distingamos lo que son competencias del País Vasco y lo que son competencias del Estado.

Y hoy por hoy, el puerto de Bilbao es un puerto de interés general, competencia exclusiva del Estado, reflejado en la Constitución española y que puede ser modificado, porque para eso está en marcha una comisión de reforma constitucional, propuesta por nosotros y acordada en el Congreso de los Diputados, pero que si se desea deberá hacerse por ese procedimiento.

En Yemen hay 31 millones de habitantes. Esos 31 millones de habitantes tienen derecho a la automoción, al ferrocarril, a la petroquímica, a la siderurgia, a la alimentación, a la ingeniería, al transporte y a la logística internacional, a la moda y confección, al agua, a las energías renovables. Es decir, a los sectores con los que hoy comercializa Euskadi en una parte y también España.

Miren ustedes, para aquello de la solidaridad en valores, en España hay 17 comunidades autónomas; de las 17, 14 tienen relación directa en armas con el mundo, 14. Solamente Extremadura, La Rioja y Canarias no tienen ningún comercio de armas. El resto la tienen todas.

Apreciarán ustedes en esas comunidades autónomas y en los ayuntamientos de esas comunidades autónomas, gobiernos diversos, gobiernos plurales, gobiernos conservadores y gobiernos progresistas, de la derecha y de la izquierda, y todos ellos tienen relaciones comerciales en el mundo de las armas.

Estamos ante un problema serio en el que no cabe hacer una cosa en un sitio y recomendar otra en otro. Hay que ser responsables con todo, ver los márgenes de la política y tratar de actuar en ellos.

Por eso lo que hemos hecho en esta iniciativa ha sido poner el foco de atención en la defensa de los derechos humanos, la solidaridad con quienes están sufriendo el terror, lo macabro de las guerras.

Estamos totalmente de acuerdo con que hay que intervenir el comercio de las armas, con que hay que hacer embargo efectivo, con que hay que exigir un mayor control por parte de las Instituciones al destino de las armas, distinguiendo entre defensa y vulneración de derechos humanos.

Estamos de acuerdo con todo ello y así la enmienda de sustitución que presentamos tiene coincidencias con los demás grupos políticos en el 75%.

Ahora es decisión de esta Cámara elegir entre una declaración de máximos que quede en la papelera, o una declaración suficiente con una posición política que produzca fuerza, unidad, influencia, no solamente en Euskadi y en España, también en la Unión Europea.

NOTA: la enmienda presentada por PNV y PSE-EE, fue aprobada sin ningún voto en contra.

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PENSIONES, TENSIONES Y SOLUCIONES 0

nov24

Las pensiones actuales y futuras junto con el empleo son los dos grandes retos sociales de hoy y de los próximos años.

Con el empleo precario y mal retribuido de los últimos cinco años, con una caída salarial entre el 7 y el 10%, con la negociación colectiva congelada por la reforma laboral, las cotizaciones han caído en similar proporción. El déficit anual entre ingresos y gastos para el pago de pensiones oscila entre 17.000 y 20.000 millones año.

Conviene retener este dato: en 2006, 2007, los nuevos 500.000 cotizantes aportaron 8.000 millones de recaudación. Los 800.000 nuevos cotizantes de 2016, 2017, aportaron 3.000 millones.

Desde hace años el debate de las pensiones esta falseado, muy manipulado y derivado a lo técnico de manera torticera.

Tras estas actitudes existe una presión brutal de la derecha política, económica y mediática, para facilitar que el negocio privado se haga cargo de buena parte de las pensiones, de las que sólo se beneficiarán quienes tengan excedentes económicos en sus salarios y rentas. Para alcanzar el objetivo resulta imprescindible presentar un sistema de pensiones en crisis y sin salvación.

Desde los progresistas no siempre se ha hilado fino. Se ha aceptado en parte la alarma, y en vez de enfrentarse a ello con contundencia ideológica y programática, se ha ido más por ajustes y reajustes en el reparto entre ingresos y gastos.

En la actualidad esto está cambiando, el PSOE ya ha propuesto un pacto de rentas en España, la derogación de la reforma laboral, la recuperación de la negociación colectiva, y la implementación de recursos con más vías de financiación.

Afirmo sin matices que el problema de la solvencia para asegurar pensiones no es un problema técnico. No está en crisis el modelo de pensiones. Está en crisis el modelo de reparto de la riqueza. Al tiempo que crecen las desigualdades, que crece la acumulación de dinero en menos personas, y la reducción de recursos en la inmensa mayoría, se produce este problema social y otros más.

No hay que negar que los pensionistas cada década lo van a ser por más tiempo, por ello, alargándose el periodo de vida medio, se necesitarán más recursos.

La derecha no está por la labor y ya está haciendo cosas. Lleva años aplicando una fórmula de revisión de pensiones que garantiza la pérdida anual de pensiones. Ha dilapidado el fondo de reserva. Ha cargado sobre los pensionistas con el copago farmacéutico 1.000 millones año, mientras que la revalorización solo alcanza a 200. A partir de 2019 amenaza con aplicar el llamado factor de sostenibilidad, que supone reducir la cuantía de pensiones según estimaciones de vida.

Claro que hay otras opciones. Algunas ya he señalado. Hay más. Gravar fiscalmente el capital ocioso y especulativo. Aumentar la fiscalidad de las rentas de capital. Subir el tope actual de cotización. Mejorar los resultados en la lucha contra el fraude fiscal. Aumentar la inversión y el empleo público. Favorecer el crecimiento del empleo privado. Aumentar el gasto social en relación al Producto Interior Bruto como se hace en los países europeos vecinos. Eliminar de los gastos del sistema los que no van directamente a las pensiones.

La pensión es un derecho subjetivo del ciudadano y el Estado debe garantizarlo. Así se establece en el artículo 41 de la Constitución y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

Las pensiones no se clasifican entre sostenibles o insostenibles. Los gobiernos sí se clasifican en progresistas o conservadores. Por eso las pensiones de gobiernos socialistas tienen un balance social y las de los conservadores antisocial.

La política puede y debe arreglar esta situación si la ciudadanía mayoritariamente lo desea. Hacerlo en el Pacto de Toledo, escenario compartido por los representantes económicos, sociales y políticos, mediante el diálogo, acuerdo y búsqueda de amplio consenso es una necesidad.

Este es un asunto de País, si llegamos a la edad todos seremos pensionistas y dejaremos este mundo sin dejar de serlo. Demasiado en juego como para dejarlo en manos de la derecha. La derecha ha metido el miedo y los recortes, la izquierda debe afianzar la esperanza y las reformas. Esto solo puede hacerse en el Congreso de los Diputados.

Cambiar el Gobierno Rajoy resulta imprescindible.

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CARTA ABIERTA A LA NIEBLA 0

oct6

No hay tratamiento posible si no se estudia la enfermedad.

Las bombas no son responsables de su explosión, quienes las construyen y las detonan sí. También lo son de los daños producidos.

En política negar lo sucedido, mirar para otro lado, o aducir amnesia, aproxima a la repetición del error.

Recordar errores no debe servir para atormentarse, sí para aprender de ellos y superarlos.

Entre quienes respetamos la Constitución, no debiéramos perder el tiempo, ni despistar a nadie con acertijos sobre quién ha hecho enfermar la legalidad y la democracia en Cataluña.

Solo los independentistas son los responsables de conducir a la ciudadanía a un callejón sin salida independentista. Pero, ¿tienen salida Constitucional?

Claro que la tienen, porque las Constituciones son en esencia espacios de convivencia entre diferentes. Espacios que pueden ser reformados para que la democracia sea más acogedora y más integradora.

La enfermedad y la explosión está en el independentismo, la mejor demostración de ella son las bajas que están causando sus portadores desde hace tiempo, y de manera más acusada y sonora en esta semana.

Dicho esto la deriva en Cataluña no empieza en la semana del 1 de octubre.

El Gobierno Rajoy no es ajeno a lo que allí acontece. Su partido tampoco.

No es de recibo que se pretenda ignorar que con el Gobierno de Zapatero, Cataluña ya encontró la renovación del pacto autonómico en 2010, y que éste fue dañado por la irresponsable acción política del PP, generando anticatalanismo y ciertas dosis de humillación a los catalanes.

El Gobern de la Generalitat es cierto que se ha convertido en un grupo antisistema, deslegitimándose en cada una de sus actuaciones. La ilegalidad está solo en ellos. El pecado en ambos. El problema en todos.

Y si tenemos un problema invocar ante él solo la ley, la justicia y la policía, es no entender para qué sirve la política, o pretender que la política no sirva para nada.

A guardar y hacer guardar la Constitución pocos nos pueden superar a los Socialistas. Ésta y las anteriores. Lo hemos hecho hasta en situaciones límites, no aceptando jamás el chantaje, aunque en ello nos fuera la vida.

Los demócratas, los que respetamos la ley, los que accedemos a sus cambios por procedimientos escrupulósamente democráticos, por esa actitud, estamos legitimados para defender y ejercer la libertad. Una libertad en la que cabe la crítica y la diferencia, porque si no fuera así, para qué queremos la Constitución. ¿Para comportarnos como legión, para ir uniformados, para amasarnos en el pensamiento único?

La vicepresidenta del Gobierno de España no es el problema. La policía tampoco. Equivocarse gravemente en las órdenes que se dan a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y añadir en algunos casos más problema al problema, sí es un problema. Que nadie se haga responsable también es un problema.

La imagen de España ha quedado tocada y ha sido cuestionada fuera de aquí, en muchas democracias, por falta de tacto y visión política.

El PSOE, desde su autonomía política, está emplazado a distinguir entre la necesaria unidad de acción política en defensa de las leyes y de la democracia, y la exigencia de corrección de errores y de asunción de responsabilidades cuando sea necesario.

Hace unos días en el Parlamento Catalán la mayoría independentista quitó la voz a quienes no lo son.

En el Parlamento de España la unidad impostada o acrítica no debe dejarnos mudos.

Apelación al diálogo en democracia para resolver problemas, siempre. Apelación y práctica del diálogo. Diálogo que se ha practicado en este País hasta en situaciones excepcionales por dramáticas, y en otras muchas que sin llegar a serlo sí han sido muy convulsas.

En política, apelando a la Constitución y a los derechos también existe la buena y la mala política. Nuestra obligación es distinguir la una de la otra, acercarnos a la que une, resuelve y es útil, y ensanchar su espacio.

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BANCO POPULAR, UNA OPERACIÓN DE LISTOS 0

jun9

El Banco Popular es la última expresión de una Banca Privada que, tripulada por la sabia y recta derecha, por esa que sí sabe de negocios, por la que alardea de magnífica preparación, ha dejado empantanados a cientos de miles de accionistas, ha dejado secuelas a depositarios y clientes, y en cierta incertidumbre a sus empleados.

Con lo que se sabe a fecha de hoy ya se puede decir que los listos hicieron negocios ruinosos, que cuando pidieron un esfuerzo para inyectar capital a sus accionistas les vacilaron miserablemente, y después diseñaron la operación posible para tratar de eludir responsabilidades.

La escenificación de lo ocurrido da para matrícula de horror que no de honor. Primero se señalan las pérdidas multimillonarias, luego se le zarandea en bolsa, después se provoca la salida de depósitos, a continuación se hace el boca a boca con la falta de liquidez y finalmente  aparecen los órganos mediadores y reguladores, y por un euro, al más puro estilo de las tiendas chinas de “todo a cien”, se le vende al Banco Santander.

Estos gestores de Banca Privada y algunos más, acompañados de  algunos representantes políticos ultraconservadores españoles y europeos, junto con esos voceros de tertulias y de opinión disfrazada de información, que durante años criminalizaron las Cajas de Ahorros, son responsables en distinto grado pero en perfecta armonía de este desastre y de que en 10 años, de 62 Bancos y Cajas de Ahorro, ahora estemos en 11 y que en el año en curso se siga reduciendo.

Los efectos de esta concentración bancaria llevan años dañando el interés colectivo de la ciudadanía. La falta de competencia bancaria pública-privada y la ausencia de recuperación de rendimientos sociales, les parece poco, quieren más.

Los depósitos no rentan nada, las acciones no están seguras, las comisiones se elevan y multiplican por cualquier operación, los créditos están a un interés muy superior a la media del beneficio de la actividad productiva.

Todo esto sin contar la cuenta que llevamos pagada por el encubierto rescate de la Banca protagonizado por el Gobierno Rajoy.

Pero quieren más y en ello están.

Estos listos fueron los que confundieron a muchas buenas personas, los que hicieron creer que buena parte del problema económico era de haber gastado más de lo que se tenía, de haber gastado mal, y de la mala gestión de la política en el sistema financiero.

Engañaron y endosaron importantes dosis de resignación a una población que, temerosa de perder sus ahorros sólidos o líquidos, aceptó que no había más remedio que dejar el sistema financiero en manos de esos listos.

Hoy, gracias a todo ello y a todos ellos, nuestra vida nos cuesta más en términos económicos y también en sociales.

La riqueza no es el problema. Cómo se obtiene, cómo se reparte, y quién la reparte, sí lo es.

La izquierda metió la pata, la derecha la mano.

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GRITOS EN EL CIELO 0

may4

Gritar a los cuatro vientos que vienen los populistas no sirve de nada.

Si se hace desde dentro de la política sirve para menos. Si hoy hay populismos en crecimiento, sean del signo que sean, se debe sobre todo, al fracaso en la última década, de esa mayoría democrática, social, moderada, para asegurar derechos y para enfrentarse con cierta equidad a las adversidades, muy especialmente a las económicas.

La ciudadanía europea siente que vive en los extremos, aunque su presente y su pasado no sea así. Pero siente que vive en los extremos. Porque vivir en los extremos es, tener miedo a la inmigración a la que se acusa de portar la delincuencia y de constituirse en una amenaza para el empleo de los autóctonos de esta generación y de las venideras.

Vivir en los extremos es temer a la devaluación del patrimonio familiar, de los ahorros, incluso a la inseguridad de perderlos.

Vivir en los extremos es temer a la rebaja del salario, a la paulatina rebaja del poder adquisitivo de los salarios, a la precariedad en el empleo, o a su pérdida.

Vivir en los extremos es temer por el futuro de las pensiones.

Es también ver cómo tras el Brexit está amenazada la circulación ciudadana por donde hasta hoy estaba abierta y están amenazados los derechos que hoy les asisten.

Hoy hay muchos ciudadanos que se defienden en el día a día pero que tienen miedo al futuro.

La globalización que nació sin reglas sociales, porque sus impulsores del lado progresista entonces las despreciaron, hoy se llevan las manos a la cabeza.

Lo que está pasando en Francia en estos días y se sustanciará en parte el domingo es reflejo de todo esto.

La cuna de la libertad, la igualdad y la fraternidad, sometida al peligroso crecimiento y a la disputa de la Presidencia de la Republica, por la extrema derecha.

La mayoría de los partidos democráticos se han aliado para evitar el triunfo de quién predica comportamientos y propone acciones fascistas, pero esto que es muy importante y que hay que hacerlo, no traerá soluciones a los problemas antes señalados, y además augura con posterioridad una mayor fragmentación del arco parlamentario, una mayor dificultad para encontrar mayorías y consensos.

La derecha democrática y la izquierda progresista tenemos un mismo problema, cómo se obtiene la riqueza y cómo se reparte.

Durante décadas en Europa se practicó la política económica de las tres partes. Una parte para el inversor productivo, otra para los trabajadores por su producción y otra para lo público para garantizar los servicios sociales.

En la actualidad la parte del inversor productivo se ha reducido a la mitad por la acción del capital especulativo. Lo mismo le ha ocurrido a la parte pública con la deuda contraída. Lo mismo les ha ocurrido a los trabajadores con la pérdida de empleos y salarios.

El apoyo al populismo es en muchos casos una expresión de hartazgo y contestación a una moderación que ha sido desbordada por la economía salvaje.

Esto es lo que hay que resolver, devolver el espacio de la economía salvaje al espacio de la economía productiva.

Esto se hace eliminando paraísos fiscales, luchando contra el fraude fiscal, creando una legislación fiscal europea, endureciendo la fiscalidad a los fondos improductivos, facilitando la inversión productiva y repartiendo sus resultados como se hizo en otro tiempo.

Esta puede ser una forma de frenar y reducir los populismos, lo demás gritos en el cielo sin actos en la tierra.

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